• Sólo que, de entrada, esa decisión aún dificultará más el objetivo primero de que baje el precio de los pisos.
  • Y si la banca española no quiere entrar, que no entre.
  • Solo si aceptan todos los bancos del grupo cero, y a medio plazo, el Gobierno se planteará el nombramiento de un consejero delegado. En cualquier caso, Romana será presidenta ejecutiva.

El cabreo del ministro de Economía, Luis de Guindos, con los grandes bancos españoles -especialmente con el BBVA y el Santander, pero también con el resto- es de los que hacen época.

Necesita que el 51% del banco malo SAREB sea privado pero no tiene por qué ser español. Ante la negativa de los grupos de entrar en el accionariado, De Guindos lo tiene claro: entrarán bancos de inversión y fondos extranjeros. Y si los grandes no quieren entrar, que no entren. También son privados.

Eso sí, los bancos de inversión extranjeros aún retrasarán más la normalización del sector inmobiliario. Para ser exactos, aún retrasarán más que el descenso del precio de los pisos, porque querrán sacar el mejor partido a su inversión que, por otra parte, será mínima. A fin de cuentas, el SAREB se creó para reducir precios, no sólo para ayudar a los bancos.

Y, por cierto, sólo si todos los bancos del Grupo cero aceptan entrar en el capital del SAREB el Gobierno se replanteará el nombramiento de un consejero delegado, que es lo que quería la banca. Pero Belén Romana será ejecutiva, que conste.

Eulogio López

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