• En 'Futuro Vivo', 250 niños de entornos de pobreza reciben educación y valores cristianos.
  • Se atiende también a familias y se proporciona alimentos y atención sanitaria a los alumnos.
  • Uti Saéz le dijo a Doña Sofía: "Los padres y las madres de los alumnos saben que este proyecto es España; gracias por venir; Dios la bendiga". 
Prosigue el viaje humanitario de la Reina Sofía (en la imagen) a Guatemala, donde está conociendo el trabajo que la Cooperación Española desarrolla en las áreas de educación, formación técnica, seguridad y justicia, desarrollo rural y cultural y patrimonio, tanto en la capital como en diversas localidades del país.

Uno de los lugares que ha visitado ha sido el Proyecto Social de la ONGD Futuro Vivo, impulsado por las Hermanas Carmelitas de la Enseñanza y apoyado por la AECID. Allí ha conocido de primera mano la obra que está realizando en Guatemala la hermana Uti Saéz, una carmelita de la enseñanza, nacida en El Oso (Ávila), en una de las zonas más deprimidas de Ciudad de Guatemala.

Futuro Vivo está a cargo de unas pocas monjas carmelitas que con gran dedicación y entusiasmo educan y cuidan a doscientos niños desde los 4 hasta los 14 años.

El empuje y el buen hacer de la hermana Sabina y sus compañeras es posible gracias a las aportaciones financieras de varias instituciones españolas. Además de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Junta de Andalucía, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Segovia y algunas ONG´s están detrás de esta magnífica labor, informa el Ministerio de Asuntos Exteriores.  

Su centro está situado en la zona 16, un área marginal con altos niveles de desnutrición y analfabetismo. A medio kilómetro de Futuro Vivo, 15.000 personas viven en unos barrancos. Doña Sofía estuvo visitando este centro, clase por clase, donde fue recibida con gran cariño por alumnos y profesores, informa ABC. 

Con un presupuesto de 115.000 euros anuales, esta religiosa ha conseguido cambiar la vida de 250 niños guatemaltecos cuyo destino natural, por el entorno en el que viven, habría sido convertirse en mano de obra barata en el mercado informal local. Cuatro alumnos de la primera promoción, integrada por 16 estudiantes, están estudiando en la Universidad, con becas.

La hermana Uti lleva 17 años en Guatemala, pero antes estuvo en República Dominicana, donde ya creó una escuela. Su proyecto, cuenta ella misma, «nació de unas profundas raíces cristianas» y de un enorme entusiasmo por combatir "la injusticia: que unos tengan tanto y otros nada», y luchar contra la pobreza, que «es muerte y es injusticia». «Nosotras creemos en la providencia, que siempre nos pone a personas que nos echan una mano, y con el dinero que nos dieron unos españoles, comenzamos nuestro proyecto».

Tras la visita de la Reina, la hermana Uti se mostraba enormemente orgullosa. A los niños, les había dicho antes que la Reina era «humana, sencilla, cariñosa y amante de la naturaleza».

Al finalizar la visita, le comentó a Doña Sofía: «Como española me siento muy orgullosa de que haya tenido la delicadeza de venir a visitarnos» y le aseguró que «los padres y las madres de los alumnos saben que este proyecto es España. Gracias por venir. Dios la bendiga», recoge también la crónica de ABC.

En Futuro Vivo también se atiende a las familias y se proporciona alimentos y atención sanitaria a los alumnos. Todo ello en un ambiente lleno de alegría y esperanza, añade la crónica.

Impresionante su labor.

José Ángel Gutiérrez
[email protected]