Si no quieres accidentes no persigas a los infractores, prohíbe los automóviles. Porque lo de radares aéreos, una especie de  satélite-espía, de nombre Pegasus (en la imagen), para investigar las infracciones al volante, que graban cualquier movimiento del conductor y los ocupantes del vehículo, es la concreción del Gran Hermano de George Orwell.

El siguiente paso será vigilar por procedimientos electrónicos, con grabación incluida, los domicilios particulares de la gente. No saben ustedes la cantidad de infracciones legales que se cometen en el hogar. Seguro que las feministas apoyarían el control en todas las familias para evitar casos de violencia de género, de género masculino, claro está. Una cámara en la habitación y un control en el ordenador familiar. Es lo mínimo.

El dicho popular asegura que si el diablo levantara los tejados... Ahora la tecnología lo permite, se lo pone en bandeja al Gobierno-diablo.
Por ahora, hemos levantado el techo de los coches, pero hay que seguir avanzando. No sea usted reaccionario.

Eulogio López

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