Ana Pastor (en la imagen) todavía sigue creyendo en el periodismo. Esto me ha consolado mucho. El nuevo director de Informativos de RTVE, Julio Somoano, le ofreció un cargo de menor lucimiento, y menor coste, que el de directora del matinal informativo de la uno y 24 horas, que se había convertido en la plataforma ultraprogre del PSOE en el medio público (no hace falta ver más que el elenco de tertulianos invitados).

Las palabras de Pastor me recuerdan las de Michelle Obama cuando su marido estaba en contienda electoral, cuatro años atrás, y ella, todo dulzura, anunció que su marido creería en los valores norteamericanos. ¿Y si no ganaba? ¡Ah, entonces no!

Ana Pastor -no la ministra, sino la periodista- ha llegado más allá: a pesar de que le han echado, precisamente a ella, que aún cree en el periodismo y, suponemos, que también en la democracia. Lo que significa que, sin su concurso en el proscenio, es decir, sin su sectarismo rabioso, aún puede haber periodismo en España.

Gracias, Ana.

Eulogio López

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