• El Gobierno canario (CC y PSOE) continúa vetando la extracción de crudo en las costas de Lanzarote y Fuerteventura.
  • Paulino Rivero le tomó el pelo a Zapatero durante siete años: ahora se enfrenta a Rajoy.
  • Precisamente, el bloqueo impide exponer cuentas rigurosas pero los ingenieros de Repsol calculan que los pozos Sandía y Plátano podrían cubrir el 15% de todo el consumo español.
  • Esto es España: piedras contra el propio tejado en nombre de la ecología y el nacionalismo.

Repsol no sólo afronta problema en Argentina sino también en Canarias. El presidente Antonio Brufau viajó a las islas para intentar desbloquear a las prospecciones petrolíferas en los pozos Sandía y Plátano, en la costa oriental de las islas.

No es cosa de broma, porque, si se confirman las expectativas, estaríamos hablando de unas reservas que podrán cubrir hasta un 15% de todo el consumo nacional.

Pero, ¡ay! amigo, el nacionalismo canario, en especial Coalición Canaria, con el apoyo del PSOE, ha decidido que no debe extraerse crudo en Canarias. Ni una gota: no hace ecologista.

Es más, oponerse a la extracción de esta riqueza se ha convertido en una muestra de canaridad. El presidente Paulino Rivero repite que no hay consenso social y que, por tanto, no debe extraerse petróleo porque lo importante es mantener la coherencia entre los canarios, precisamente una de las regiones donde con más dureza ha golpeado la crisis.

Rivero se ha tirado siete años tomándole el pelo a Rodríguez Zapatero pero ahora se ha encontrado con su par, y ex socio, José Manuel Soria, en el Ministerio de Energía. Soria no está dispuesto a renunciar a esta riqueza por lo que ha ordenado a Repsol que retome la iniciativa.

Y ojo no es que el gobierno autónomo canario pueda vetar las prospecciones, pero sí puede incordiar, entre otras cosas con los movimientos ciudadanos, que unen la lucha contra Repsol, y contra sí mismos, con el soberanismo canario. Los carteles de "Godos fuera" se han multiplicado, especialmente en las dos 'islas afectadas': Lanzarote y Fuerteventura.

Esto es España, piedras contra el propio tejado a cuentas de la ecología y el soberanismo político. Los niños canarios estudian en la escuela el "silbo gomero", utilísima asignatura en la que se les enseña a silbar como lo hacían los habitantes de La Gomera, de peña en peña, para trasmitir mensajes entre las peñas. Pero extraer crudo, en una zona deprimida… eso jamás.

Miriam Prat

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