• La empresa española tendrá la mayoría del nuevo grupo.
  • El objetivo: desarrollar la red de distribución de gas natural en el país carioca.
  • Brasil es uno de los mercados más importantes para Gas Natural Fenosa. En 2013 supuso más de la mitad del Ebitda de distribución registrado en toda Hispanoamérica.

Brasil es un país muy importante para Gas Natural Fenosa, por lo que tiene allí y por el potencial que supone. La empresa que preside Salvador Gabarró aterrizó en tierras brasileñas en 1997, coincidiendo con el inicio de la privatización de empresas energéticas. Entonces, GNF obtuvo la concesión de la distribución de gas natural de Río de Janeiro y su área metropolitana.

Concretamente, desde entonces la empresa española es el máximo accionista y gestiona las distribuidoras CEG y CEG RIO, de las que posee el 54,2% y el 59,6% respectivamente. Además, en el año 2000, la compañía se adjudicó la distribución de gas en el sur del Estado de Sao Paulo, para lo que creó Gas Natural SPS. Durante 2013, las ventas de gas del grupo español en Brasil crecieron un 31%. Sin embargo, a pesar de aumentar la red de distribución en 186 kilómetros, Brasil continúa siendo un país muy poco gasificado.

Precisamente, el objetivo del holding entre GNF y Cemig, anunciado este lunes, es potenciar esa red, para lo que harán falta inversiones importantes cuya cuantía aún no han confirmado desde la empresa que dirige Rafael Villaseca (en la imagen).

El accionista mayoritario de la Compañía Energética de Minas Gerais (Cemig) es, presicamente, el Estado de Minas Gerais, con un 23,32%. Para hacernos una idea, este Estado, ubicado al sureste del país, tiene un tamaño equiparable al de Francia. Se trata, pues, de uno de los grupos energéticos más importantes del país. Además de transporte y distribución de gas, el negocio de Cemig se centra en la distribución y la generación eléctrica. En total suministra energía a más de 7,5 millones de clientes repartidos en más de 4.000 municipios de 22 estados.

Pablo Ferrer

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