• Nada menos que a todos aquellos que tengan una renta inferior a 250.000 dólares anuales.
  • Ahora resulta que Obama (en la imagen) se ha vuelto republicano, ya que pretende adoptar la política fiscal de George W. Bush.
  • Por si fuera poco, la 'snob' Nancy Pelosi solicita una ampliación de esa reducción de impuestos hasta el millón de dólares.

Con una débil economía y un estancado mercado laboral que amenazan su reelección, el actual presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, ha decidido tornar su campaña hacia la cuestión fiscal. Tal y como informa el diario New York Times en la portada de su sección política, el actual inquilino de la Casa Blanca pretende aplicar las políticas fiscales de reducción de impuestos del anterior gobierno del republicano George W. Bush con la vista puesta en las elecciones presidenciales de noviembre. En este sentido, se prevé que en las próximas horas el presidente comparezca ante la nación para anunciar que dicho plan de recorte de impuestos se aplicaría a todos los ciudadanos con una renta inferior a 250.000 dólares anuales.

Este cambio de postura en materia económica resulta muy sorprendente ya que hay que recordar que el Partido Demócrata, durante la presidencia del republicano George W. Bush, se opuso con vehemencia a la política de recorte de impuestos de ejecutivo federal y, además, cabe decir que fueron muchos los líderes de partido de Kennedy que aseveraron que una de las principales causas de la crisis económica había sido precisamente la política de reducción masiva de impuestos realizada por la Administración republicana.

A pesar de que con este cambio de postura –con una intención claramente electoralista- el presidente demócrata está acercándose a las posiciones republicanas en materia fiscal -posición conocida en EEUU como conservadurismo fiscal-, se prevé que surjan discrepancias con los republicanos. Éstos pretenden votar en el Congreso -en el que gozan de mayoría- que dichos recortes se extiendan de manera permanente, tanto para las clases medias como para las clases altas. El presidente demócrata propone que dicha extensión sea por un período limitado, que fuentes demócratas cifran en un año.

Quizás una de las reacciones más sorprendentes al posible plan de Obama ha sido la de la expresidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos y actual líder de la minoría demócrata en la Cámara, Nancy Pelosi, quien ha solicitado al presidente que dicha extensión del recorte de impuestos se extienda hasta las rentas de un millón de dólares. La posición de la congresista –que cuenta con una de las mayores fortunas de la clase política norteamericana- se justifica porque la 'snob' Pelosi representa al octavo distrito electoral del Estado de California, que abarca la ciudad de San Francisco en su práctica totalidad y que, casualmente, cuenta con una de las mayores rentas per cápita de la nación. Además, es  uno de los principales bastiones demócratas del país. La misma posición ha sido adoptada por el también demócrata Charles Schumer, senador por Nueva York, quien cuenta con un electorado compuesto por grandes rentas, de las que depende la financiación de sus campañas.

Este cambio de postura de corte electoralista supone un claro cambio en las posturas defendidas hasta el momento por el presidente Obama y por el Partido Demócrata en general –más partidario de elevar los impuestos y aumentar el gasto público- , con el que el presidente afroamericano pretende desviar la atención de los negativos datos de creación de empleo del país y así avivar un nuevo debate -como el de la reforma sanitaria- con el que se aumente la tensión de cara a las elecciones y con el cual el presidente pueda lograr su objetivo electoral de presentarse como el gran defensor de las clases medias estadounidenses.

Gabriel López

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