"A partir del 16 de agosto vamos a pescar como lo hemos hecho siempre", aseguran los españoles tras la reunión con el Gobierno gibraltareñoTras más de dos horas de reunión, los pescadores españoles del Campo de Gibraltar y las autoridades del Peñón han llegado a un acuerdo sobre el contencioso que viven desde marzo de este año: el contencioso consiste en que la policía de la Roca no les deja faenar en aguas españolas, que tiene narices la cosa.

Aunque sólo se trata de un principio de acuerdo, supone el cese de hostilidades a los pesqueros españoles por parte de las fuerzas de seguridad de Gibraltar. Vamos, una especie de tregua que se mantendrá hasta final de año, cuando tratarán de cerrar un acuerdo definitivo. "Picardo nos ha garantizado que no habrá acoso a los barcos que faenan en las aguas que están cerca del Peñón", han asegurado los pescadores campogibraltareños a la salida de la reunión. Estos mismos pescadores se han comprometido a no pescar hasta el día 16 y tampoco cuando se esté negociando el acuerdo definitivo, entre diciembre y enero.

Así las cosas, los marineros valoran como positivo el acuerdo, ya que consideran que Picardo ha dado los primeros pasos para solucionar una crisis "abierta por él mismo" el pasado mes de marzo.

Pero veremos si se cumple el acuerdo. Los antecedentes no son del todo buenos. El pasado mes de marzo, y de manera unilateral, ese gran 'amante' de España que es el ministro principal de la Roca, Fabián Picardo, rompió el acuerdo vigente desde 1999 que permitía a casi 300 pescadores gaditanos faenar en las aguas en disputa (porque Gibraltar las reclama como propias, que también tiene narices la cosa). Picardo, que desbancó del poder al anterior gobernador, Peter Caruana, en los comicios de diciembre de 2011, arremetió en campaña electoral contra el acuerdo de 1999 al que se llegó con Caruana porque, en su opinión, va contra una ley gibraltareña de protección medioambiental de 1991 (vamos, que utilizó el argumento ecologista como excusa).

Desde entonces, se han producido varias reuniones sin alcanzar un acuerdo. Los pescadores españoles quieren volver a la situación acordada con el anterior Ejecutivo de Gibraltar en 1999, entre otras cosas porque consideran que las aguas en las que faenan son de soberanía española, pues no se cedieron en el Tratado de Utrecht de 1713 (y así es, por cierto).

De todas maneras, para mostrar su matonismo y 'preparar' el encuentro de este viernes, por la mañana un pesquero de La Línea de la Concepción (Cádiz), otra vez el 'Divina Providencia', ha vuelto a sufrir el "acoso" de las embarcaciones de la Policía de Gibraltar cuando se encontraba faenando en aguas próximas al Peñón.

En su día publicamos que el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, había abandonado a los pescadores españoles porque según una información de El Confidencial Digital, Gibraltar habría puesto una trampa a los pescadores españoles ya que, en caso de firmar el acuerdo que propone Picardo, estos reconocerían implícitamente la jurisdicción de Gibraltar sobre una aguas que son españolas.

Es verdad que la Guardia Civil ha defendido a los pescadores españoles del acoso de la policía gibraltareña. Pero la pregunta al señor Margallo es: ¿desde el punto de vista legal -para asesorarles- o diplomático se les ha ayudado lo suficiente?

Volvemos a proponer estas medidas diplomáticas en relación a Gibraltar.

José Ángel Gutiérrez
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