• A pesar de la petición hecha por el presidente de EEUU y por las Naciones Unidas a Netanyahu de un "alto el fuego humanitario inmediato y sin condiciones", la celebración del Eid Al Fitr se ha visto ensombrecida por los acontecimientos que vive la Franja estos días.
  • Obama destaca la necesidad de que en el acuerdo se tengan en cuenta las necesidades de seguridad de Israel, pero también la importancia de "aliviar la crisis humanitaria en Gaza".
  • Los cristianos de Gaza abren sus templos para refugiar a los musulmanes. 
Continúa la ofensiva israelí en Gaza, se supone que contra los terroristas de Hamás, pero provocando la muerte de más de 1.000 palestinos inocentes, en una operación de defensa propia -denominada 'Margen Protector'- absolutamente desproporcionada.

Según cifras de la agencia de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), cerca de una cuarta parte de las víctimas palestinas totales son niños y más de dos centenares mujeres y ancianos. Mientras que por parte israelí, han fallecido 43 soldados y tres civiles.

En ese contexto, la diplomacia occidental sigue presionando, sobre todo a Israel, para acercarse a la paz. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha pedido "un alto el fuego humanitario inmediato y sin condiciones" en Gaza que se prolongue durante la festividad árabe del fin del Ramadán y se extienda más allá de esa fecha.

También subraya que "las instalaciones civiles y humanitarias, incluidas las de la ONU, deben ser respetadas y protegidas". La declaración pide, además, que se permita "el suministro inmediato de ayuda humanitaria a la población civil palestina" y llama a todas las partes a respetar la ley humanitaria internacional y a proteger a los civiles.

Por su parte, el presidente estadounidense, Barack Obama, ha telefoneado al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para pedirle un "alto el fuego humanitario inmediato y sin condiciones".

Sin embargo, ni la ONU ni Obama han conseguido que Gaza celebre el final del Ramadán en paz, una fiesta conocida como el Eid al Fitr, que este año se ha visto ensombrecida por los trágicos acontecimientos que están ocurriendo en el territorio, donde los combates continúan -aunque con treguas temporales-, por lo que no hay nada que celebrar.

Obama ha subrayado la necesidad de que en el acuerdo se tenga en cuenta las necesidades de seguridad de Israel, la protección de civiles, pero también la importancia de "aliviar la crisis humanitaria en Gaza" y dar a los palestinos oportunidades para el desarrollo económico "al tiempo que se fortalece a la Autoridad Nacional Palestina".

Mientras, como informó El Mundo, los cristianos de Gaza abren sus templos para refugiar a los musulmanes que huyen de los bombardeos israelíes.

José Ángel Gutiérrez
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