• Reivindicará el dato del paro de agosto, las buenas cifras del turismo y de la inflación, la caída del déficit comercial casi un 69% hasta junio o el "récord" de las exportaciones.
  • Sin embargo, los buenos datos macroeconómicos aún no se notan en la economía de los españoles.
  • El Ejecutivo considera que esta cita en Rusia ha supuesto la "consolidación del estatus especial de España como 'invitado permanente'".
La cumbre del G20 comienza este jueves por la tarde (4 y 5 de septiembre) en Rusia bajo la sombra del conflicto en Siria. El presidente de EEUU, Barack Obama, tiene decidido atacar al régimen de Bashar Al Assad por el supuesto uso de armas químicas, mientras que el presidente ruso Putin no se ha mordido la lengua al decir que el Congreso estadounidense no tiene derecho a aprobar el uso de la fuerza contra Siria sin una decisión del Consejo de Seguridad de la ONU y que si lo hace sería un "acto de agresión".

En ese contexto, la economía y temas como inversiones y crecimiento y la creación de puestos de trabajo, la reforma del sistema financiero o la lucha contra el fraude fiscal, así como el acuerdo con libre comercio que negocian Estados Unidos y la UE o el desempleo juvenil quedan en un segundo plano.  En pocas palabras: estamos ante el G20 menos económico de los últimos tiempos.

En lo que respecta a España, el Gobierno considera que la Presidencia rusa en esta cita ha supuesto la "consolidación del estatus especial de España como 'invitado permanente'". Recordemos que hay 20 países permanentes del grupo más otros seis invitados que acuden a la cumbre.

A Rajoy le acompaña el ministro de Economía, Luis de Guindos, quien ya defendió a España en 2012 en Los Cabos (México), cuando la situación económica de España era cercana al rescate.

Por eso, según ha trascendido, el presidente del Gobierno expondrá ante el resto de líderes del G20 que se ha superado la situación de aquel momento tras muchos esfuerzos y exhibirá los datos que acreditan la mejora de la economía española frente a la sombra del rescate que planeó hace un año sobre el país, que llegó a tener una prima de riesgo por encima de los 600 puntos.

El propio Mariano Rajoy (en la imagen) ha abierto el curso político poniendo en valor ese mensaje. "Hoy ya nadie habla del rescate, del fracaso del euro y del proceso europeo. Hoy la prima no agobia. Hoy se habla de que pronto saldremos de la recesión, y es verdad", proclamó el pasado sábado en la localidad gallega de Sotomayor.

El Gobierno basa su optimismo en algunos datos, como el paro de agosto que considera el "mejor" desde el 2000, los buenos datos del turismo y de la inflación -que podría acabar en el 1% a finales de año-, la caída del déficit comercial casi un 69% hasta junio o el "récord" de las exportaciones, que han marcado su máximo desde 1971.

De hecho, el Gobierno confía en crecer más de lo previsto en 2014 por las exportaciones, según ha desvelado el ministro de Economía Luis de Guindos en una entrevista al Finantial Times, en la que afirma que se empieza a "ver la luz al final del túnel".

Sin embargo, los españoles aún no notan en sus economías particulares los buenos datos 'macro'. Y será difícil que lo hagan mientras los sueldos sigan bajando y los impuestos continúen tan altos.

Andrés Velázquez
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