• Las dos cementeras atraviesan apuros y un acuerdo de colaboración o intercambio de activos garantizaría el futuro.
  • La filial de FCC debe refinanciar una deuda de 900 millones de euros vinculada a sus activos.
  • La mexicana, que afronta una multa de 450 millones de Hacienda, quería crecer con Holcim, pero la suiza se ha fusionado con Lafarge.
  • Pero hay algo más: la macrofusión Holcim-Lafarge añade una presión que no sufría. Ya se sabe: o creces o mueres.
  • Además, el presidente de la filial de FCC, Sánchez de Miera, fue durante años vicepresidente de la cementera mexicana.

Es verdad que las cementeras españolas han tenido que poner al mal tiempo buena cara para sobrevivir. El 'ladrillazo' las ha abocado a sus horas más bajas en muchos años. Ya se sabe: si no se construyen casas, tampoco se consume cemento. Y el cemento se exporta con dificultad. Portland Valderrivas, controlada en un 78% por FCC, y la mexicana Cemex son dos de esas cementeras heridas por el boom. Y eso les obliga a moverse para afrontar su delicada situación. ¿Se piensan una fusión defensiva para escapar del temporal Es una opción: garantizan su supervivencia, aunque con un duro peaje social en despidos y ajustes, Más probable es un acuerdo comercial o un intercambio de activos.

Vamos por partes. Portland está ahogada por el endeudamiento y necesita un cambio de estrategia. Debe refinanciar 909 millones vinculados a sus activos en España y Túnez. Y, además, necesita dar un giro para ganar músculo. Para las dos cosas, la mejor opción sería buscar un socio y, a través de una fusión, afrontar sus urgencias del momento, sobre todo financieras. FCC alcanzó, a principios de abril, un acuerdo con los bancos para aplazar la obligación de aportar 200 millones a Portland.

La situación de la mexicana Cemex es distinta porque está presente en varios mercados, pero en agosto de 2013 anunció una fusión de sus actividades en España con la suiza Holcim. Era su principal baza para crecer, de la mano de la suiza, y aumentar su posición en el mercado.

¿Qué pasa ahora: que la fusión de Holcim con la francesa Lafarge, anunciaba este lunes a bombo y plantillo, supone un serio varapalo para Cemex. La macrofusión para crear la primera cementera del mundo implicará desinversiones -sobre todo si quiere pasar el filtro de las autoridades de competencia- y cabe pensar que uno de los países 'damnificados' será precisamente el nuestro. Cemex, en consecuencia queda tocada. En España, Lafarge-Holcim son propietarias de seis plantas de cemento, 'heridas' a su vez por la escasa demanda. Seguramente las venderán o las cerrarán.

Cemex, además, afronta una multa de 455 millones impuesta por Hacienda "que resultan del proceso de auditoría fiscal en España para los años fiscales de e incluyendo 2006 a 2009", informó la propia Cemex en un comunicado a la bolsa. Cemex le quitó importancia y recurrirá.

Hay un dato añadido que puede acercar a Cemex y Portland: que es actualmente presidente de la filial de FCC, José Luis Sánchez de Miera (en la imagen), fue durante años vicepresidente de la cementera mexicana. Conoce, por tanto, las dos y quien conoce las partes puede facilitar un acuerdo. Así de sencillo.

Mariano Tomás

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