• José Manuel Lara se niega a hablar de una fusión entre los dos periódicos de derechas.
  • En el fondo, todo es una cortina de humo de Jaime Castellanos para lograr que PRISA se coma a Vocento.
  • A fin de cuentas, la prensa española no aguanta un año más.
  • Pero con las fusiones no se ganan lectores, se pierden empleos.
  • Y PRISA ha sido salvado por la banca y por Telefónica.

La noticia de una posible fusión ente ABC y La Razón –por cierto, ¿para qué?- no es más que una cortina de humo lanzada por Jaime Castellanos (en la imagen), ahora uno de los hombres fuertes de Vocento, que aspira a hacer una buena operación de intermediación financiera y, además, a quedarse como vicepresidente de PRISA.

Cortina de humo lanzada por Castellanos tras el fracaso del acercamiento de la Razón de Planeta. En efecto, Lara no quiso saber nada de unirse a Vocento y, además, le ha sabido mal la alusión velada en la información a su estado de salud.

No, el verdadero objetivo de Jaime Castellanos, que habla como si fuera el presidente de Vocento, es fusionar el País y ABC, el diario progre y el diario conservador, en un triple salto mortal sin red, sólo posible entre una prensa española que no puede aguantar un curso más. Ahora bien, con las fusiones no se ganan lectores, se pierden empleos.

En cualquier caso, Castellanos busca a PRISA porque el grupo de Juan Luis Cebrián, de hecho quebrado, ha sido salvado de la ruina por la banca y por Telefónica. Y a él no le disgustaría jubilarse como vicepresidente primero del ex imperio Polanco.

Miriam Prat

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