• En Baleares, se judicializa el caso del Hospital Son Espases, adjudicado en primer lugar a OHL pero que finalmente fue Dragados (ACS) la triunfadora del concurso.
  • Y eso a pesar de que la oferta de Florentino era más elevada.
  • Todo esto sucede justo en el momento en el que Industria intenta retrasar la indemnización por el Castor.

En realidad, la historia se remonta, presuntamente, al año 2002. Fue el 10 de abril de ese año -siempre presuntamente-, tras el partido de fútbol entre el Real Madrid y el Bayern, cuando Jaume Matas -entonces ministro de Medio Ambiente- soltó la exclusiva a los constructores allí presentes: si ganaba las elecciones autonómicas de 2003, construiría un nuevo hospital en Son Espases. Y claro, los constructores no tardaron ni 24 horas en firmar opciones de compra de las fincas en torno al solar.

El hecho es que se cumplió lo que adelantó Matas: ganó las elecciones y anunció la construcción del hospital, que se convirtió en la mayor obra pública de las Islas. En un primer momento, el concurso lo ganó OHL -la oferta más barata-, pero en la misma reunión, el presidente de la mesa de contratación, Juan Sanz, pidió más información, en respuesta a las acusaciones vertidas sobre el organismo.

Y miren por dónde, los nuevos informes inclinaron la balanza a favor de Dragados (ACS), que finalmente se llevó el contrato por 635 millones de euros. OHL presentó entonces una demanda en la que exige 63 millones de euros. Pero le salió el tiro por la culata: Aina Castillo, consejera de Sanidad, afirmó ante la fiscalía Anticorrupción, que Matas le dio instrucciones para primar a OHL. En resumen: la obra se la llevó Florentino Pérez mientras Juan Miguel Villar Mir (ambos en la imagen, junto a Isabel Tocino) quedaba como sospechoso.

Hasta hoy. Este lunes, ambos empresarios han tenido que declarar ante la Fiscalía Anticorrupción de Baleares, pero en condiciones bien distintas: Florentino como testigo y Villar Mir como imputado. Por cierto, el presidente de OHL ha negado que el concurso estuviera amañado a su favor.

Y todo esto sucede justo en el momento en el que el Ministerio de Industria intenta retrasar el pago de los 1.400 millones de euros de la indemnización por el almacén de gas Castor. No se apuren: seguro que al final se lo paga. Florentino nunca pierde.

Pablo Ferrer

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