• El ministro de Economía tuvo más de una agarrada con el burócrata y monetarista Páramo, cuando éste estaba en el BCE.
  • El presidente del BBVA asegura que le preocupa más su alejamiento de Rajoy que 'la enemiga' de Guindos.
  • No obstante, ha iniciado una campaña contra el piloto de la reconversión bancaria: acusa al banquero de haber minusvalorado la crisis de la banca española.
  • Y lo cierto es que el regreso de Goirigolzarri al BBVA tendrá que esperar.
  • Por cierto, la operación de González Páramo recuerda mucho al fichaje de Pedro Pérez por el BBV.

Decíamos ayer que el Gobierno busca el relevo en las cúpulas de los dos grandes bancos, Santander y BBVA. Lo va a tener difícil, al menos con Francisco González. Es cierto que las relaciones entre FG y Mariano Rajoy ya no son lo que fueron, ni mucho menos, pero el enemigo de FG en el Gabinete es el titular de Economía, Luis De Guindos, quien le acusa de haber puesto palos en la rueda de la reconversión bancaria, su gran reto.

A esto responde FG que Luis De Guindos se ha equivocado: minusvaloró la crisis de algunas entidades bancarias y ahora tendrán que ser recapitalizadas de nuevo. Puede ser, pero el propio BBVA se aprovechó de los fondos públicos para reflotar entidades, en concreto con la absorción de UNNIM. Además, Guindos también tiene razón cuando asegura no haber contado con ninguna ayuda ni de Santander ni de BBVA para salvar entidades.

Y en este escenario, FG ficha a José Manuel González Páramo (en la imagen), el que fuera miembro del Consejo de Dirección de Banco Central Europeo (BCE). Desde Fráncfort, este eurócrata y monetarista tuvo más de una agarrada con Luis De Guindos. Además, Páramo se barajó como posible ministro de Economía de Rajoy.

Y por cierto, el fichaje de Páramo como consejero ejecutivo, es decir, cobrante, como responsable de Regulación -yo pienso que los contactos con los reguladores los llevaban los presidentes de los bancos- recuerda al de Pedro Pérez, que pasó de director general de Inspección bancaria a director general del BBV, con un interregno de seis meses.

No parece que Guindos puede echar ni a Botín y a FG, pero sí es cierto que las relaciones de éste último con Rajoy, antes estupendas, son ahora frías y distantes.

Sí, FG no está en su mejor momento pero lo cierto es que ha dejado de ser el banquero del PP. Ahora, en el PP prefieren verle de lejos.

Eulogio López

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