• Ambos han llegado a un pacto para cuatro años, por el cual el financiero norteamericano comprará los derechos de suscripción preferente de Koplowitz en la anunciada ampliación de 1.000 millones de euros.
  • Dicho de otra forma, la vicepresidenta Koplowitz mantiene el control de FCC, y sanea su deuda personal en B-1998 -pieza clave de la operación-, con Soros Management Fund.
  • E incluso abre la posibilidad a la entrada de nuevos socios, con los que negocia una sindicatura más amplia.
  • Si se consigue, George Soros no será el único socio de referencia de Koplowitz en FCC.
  • Las cifras dependen del precio de la ampliación pero los derechos de suscripción pueden reportarle a Koplowitz entre 150 y 200 millones de euros. Con ellos, podrá amortizar el pago de intereses e incluso parte del capital, en B-1998.
  • Y al tiempo, la constructora podrá amortizar de forma parcial el peligroso 'tramo B' impuesto por la banca acreedora.

Esther Koplowitz (en la imagen) ha vencido. El financiero norteamericano George Soros ha llegado a un acuerdo con la empresaria española Esther Koplowitz, vicepresidenta y propietaria de FCC, para adquirir los derechos de suscripción preferente de la ampliación de capital, de 1.000 millones de euros, que se dispone a realizar la constructora.

Como consecuencia, la vicepresidenta del grupo constructor pasa del 50% al 25% del capital pero Koplowitz seguirá controlando la compañía con un 25% y el apoyo del financiero (hasta ahora, Soros tenía un 4% de FCC), en calidad de socio de referencia. El acuerdo es por cuatro años.

Y el proceso no ha concluido. Koplowitz negocia en paralelo la entrada de otros accionistas en esa sindicatura, en concreto con un fondo norteamericano y con un empresario iberoamericano. 

Por tanto, ¿llegará Soros a poseer el 25% de FCC No necesariamente pero, en cualquier caso, su unión con Koplowitz será de más del 30% -eso sin duda alguna- porcentaje clave para evitar opas indeseadas.

En paralelo, Esther Koplowitz alivia su deuda con los bancos en la instrumental B-1998. En otras palabras, vendiendo a Soros los derechos de suscripción preferente de los 1.000 millones de euros de ampliación de FCC -siempre dependiendo de las condiciones de esa ampliación- Koplowitz puede obtener entre 150 y 200 millones de euros. Con ello, podrá amortizar los 100 millones de euros en intereses de su deuda personal en B-1998, incluso parte del capital (la instrumental adeuda un total de 1.000 millones de euros).

Y además, insisto, cálculos siempre pendientes de las condiciones de ampliación, FCC podría amortizar con el dinero obtenido parte del peligroso 'tramo B' (1.350 millones de euros) de su refinanciación bancaria de primavera. Peligroso porque se trata de una escala de intereses en la que, a más larga amortización, asciende hasta alcanzar la friolera del 17%.

Conclusión, a pesar de quienes auguraban lo contrario, Koplowitz ha conseguido salvar el control de FCC y aliviar su deuda financiera.

Eso sí, el proceso sólo acaba de empezar pero el horizonte aparece más risueño. Todo ello, claro está, si la reconversión de FCC llega a buen puerto. Por ahora sí, pero 2014 aún se cerrará en perdidas -mínimas, probablemente, pero pérdidas, y en 2015 se recuperarían los números negros de explotación y el dividendo.

En estos momentos, se negocia el acuerdo con la CNMV. Por cierto, hay que saber cuántos consejeros representarán a George Soros que, en principio, y con posibilidad de modificación a lo largo del periodo de cuatro años, ampliables, le corresponden hasta 3 vocales (la cuarta parte de un total de 15 miembros). 

Al final, Esther Koplowitz ha negociado con nueve ofertas, de las que tres han resultado finalistas. La de Soros era la más cuajada en precio y ha sido la finalmente aceptada. Y la Bolsa lo ha recibido con una subida del 8,15%, a pesar del duro proceso de reconversión. Y es que los resultados a septiembre no son buenos -ajuste de primer orden con cargo a 2014- pero el horizonte está despejado. Esther Koplowitz asegura el liderazgo en FCC.  

Eulogio López

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