El presidente de Caixa y Caixabank vende esperanza pero no se atreve a pronosticar la salida de la crisis

 

A Isidro Fainé no sólo se le reconoce como uno de los mejores gestores financieros que existen en España. Se le llama "pasivero" pero él se enorgullece de ello. Con ese orgullo quiere recalcar su estilo archiprudente, porque los bancos ganan por el activo pero también se hunden por él.   

Pero Fainé también es conocido por su capacidad de análisis económico. Además, sus análisis siempre suelen ser optimistas porque es uno de esos convencidos de que vender esperanzas ayuda a asentar la economía.

De ahí que haya supuesto un jarro de agua fría su discurso ante la Junta de Accionistas de Criteria celebrada el jueves en Barcelona. Asegura Fainé que la economía española debe acostumbrarse -y eso, se supone, cuando logremos sacar la cabeza del pozo- a crecimientos del 2%, por lo que el crecimiento neto del empleo "aún tendrá que esperar varios trimestres".

Pues qué bien.

Miriam Prat


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