• De las seis empresas interesadas en el fabricante de electrodomésticos, cuatro (Cevital, Cata, Ecomac y Ariston Thermo) mejorarán sus ofertas antes del día 16 de julio y lo podrán volver a hacer en una segunda ronda, hasta el 23.
  • Al término de cada plazo, los administradores concursales de Fagor harán un informe y finalmente el juez Pedro Malagón decidirá qué activos entrega y a quién el día 29.
  • El proceso no está a salvo de injerencias políticas: la Generalitat escribió una carta al juzgado para que se decante por Cata, mientras el gobierno vasco prefiere a los catalanes antes que a los argelinos.
  • Pero Cata ofrece elementos nuevos en la mejora de su oferta, que eleva a 19,6 millones: el pago aplazado. ¿Es esto una señal de debilidad financiera
  • Por su parte, Cevital apuesta fuerte, pues ofrece 18 millones y garantiza 1.300 empleos.

No cabe duda de que Fagor Electrodomésticos se ha convertido en una novia con muchos pretendientes, nada más y nada menos que seis pujan por ella: el grupo argelino Cevital, los catalanes de CNA Group -liderado por la empresa Cata-, el fondo de inversión chileno Ecomac, la empresa italiana Ariston Thermo, la compañía polaca Amica Wronky y la catalana Taurus. El plazo para presentar sus ofertas mejoradas acabó el 9 de julio, pero la Administración concursal las vio "decepcionantes", por ello el plazo se ha ampliado y hasta finales de mes no sabremos por quién se decanta el juez Pedro Malagón, titular del Juzgado de lo Mercantil número 1 de San Sebastián.

Los cuatro primeros pujadores van a mejorar sus ofertas de compra por Fagor y tienen dos plazos para hacerlo. El primero acaba el próximo 16 de julio, tras el cual los administradores concursales valorarán de nuevo las ofertas y emitirán un informe al juez el día 18. Después los pretendientes tendrán una segunda oportunidad de mejorar sus ofertas, hasta el día 23, y los administradores concursales realizarán un nuevo informe para el juez Malagón. Pero aún no estará todo dicho, pues el magistrado tiene la última palabra, ya que el día 29 decidirá qué activos entrega y a quién.

Hay que señalar que este proceso no estará a salvo de injerencias políticas, las cuales ya se han producido en las últimas semanas. La Generalitat intentó 'sobornar' al juzgado para que Cata se quede con la empresa vasca, ya que mandó una carta al Juzgado de lo Mercantil de San Sebastián. En la misiva mostró su "apoyo institucional" a la empresa barcelonesa, la cual pertenece al grupo CNA. Pero este no ha sido el único movimiento político, pues se sabe que el gobierno vasco prefiere a los catalanes antes que a los argelinos. Precisamente la consejera vasca de Desarrollo Económico, Arantza Tapia, se reunió a finales de junio con el consejero catalán de Empresa y Empleo, Felip Puig para firmar un acuerdo de colaboración en política industrial, energía y turismo, pero quizás también sobre Fagor.

Con estas intromisiones de los gobiernos autonómicos parece que la balanza se inclina a favor de Cata, pero no sabremos si es así hasta que el juez emita su veredicto. Hay que destacar que la compañía catalana ha elevado su oferta a 19,6 millones y ofrece una garantía de empleo de 620 empleos directos y 897 indirectos. Sin embargo, ha añadido activos y elementos que no había incluido en su anterior oferta, como el pago aplazado. ¿Es esto una señal de debilidad financiera Puede que sí o puede que no, pero resulta curioso cuando la Generalitat ha avalado su "solvencia".

Por su parte, Cevital ha mejorado su oferta a 18 millones de euros y garantiza 1.300 empleos, es decir, apuesta fuerte, pues quiere incorporar los activos de Fagor a su programa industrial de electrodomésticos en Europa, el norte de África y Oriente Medio.

Cristina Martín

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