Los pequeños inversores demandan a  los bancos colocadores y se afirma que Morgan Stanley y otros podrían haber obtenido 100 millones de dólares con la utilización de información confidencialLa compañía creada por Mark Zuckerberg tras 'robarle la idea' a  los famosos gemelos piraguistas Winkleboss, salía a bolsa el pasado viernes, después de que el día quince del presente mes, apenas cuatro días antes, se subiera el precio por acción y se estimara el valor en bolsa de la compañía en 100.000 millones de dólares. No ha sido así. La empresa ha tenido un comportamiento nefasto en la bolsa Neoyorkina y los pequeños inversores que han visto mermados sus ingresos durante esta semana han demandado a Zuckerberg y a los bancos colocadores, entre los que figuran Morgan Stanley, JPMorgan y Goldman Sachs, por haber ocultado en la presentación previa a la salida de bolsa los datos sobre una grave reducción en las previsiones de ingresos. The Wall Street Journal asegura que Morgan Stanley y algún otro banco más se ha embolsado 100 millones de dólares en la operación de estabilizar las acciones. El periódico cita los casos concretos de algunos de los perjudicados por la sobrevaloración de las acciones de una compañía con mucha influencia pero no tanta rentabilidad.
The Wall Street Journal menciona, por ejemplo, a un jubilado de 52 años de edad, ex vendedor de dispositivos médicos en Saint Louis que compró 3.000 acciones de Facebook el viernes pasado a 42 dólares y ahora se enfrenta a unas pérdidas de 30.000 dólares tras el cierre de este miércoles a 32 euros. El hombre se queja alegando que no tienen la misma información que los gestores de fondos institucionales y los propios colocadores. Y así es, según señala el propio Wall Street Journal. Las grandes firmas de la bolsa neoyorkina dan información a los grandes clientes porque pagan por ello. Y eso no se aplica a los pequeños inversores.
Este tipo de tejemanejes, utilizan la información selectiva, viola la Ley Federal de valores que obliga a las empresas que van a operar en el mercado neoyorkino a difundir públicamente la información que puede influir en la subida y bajada de los precios de las acciones. The Wall Street Journal cita a Jacob Zamansky, abogado de los inversores de Facebook perjudicados, quien ha señalado que "los analistas no deben dar una opinión sobre la salida a bolsa, cuando, al mismo tiempo, sus empresas están actuando como garantes. No se les debe dar información, que no está en el folleto de emisión, a los clientes favorecidos".
Algo huele a podrido en la salida a bolsa de Facebook. De hecho, la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC) revisará los problemas que retrasaron y complicaron la salida a Bolsa de Facebook el pasado viernes, según ha comunicado la presidenta de la entidad reguladora.  Ese día, miles de inversionistas no sabían si se habían ejecutado o no sus órdenes por un retraso en el sistema de la puesta a la venta en los títulos de la compañía.
El presidente ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, vendió 30,2 millones deacciones de la compañia por más de 1,2 millones de dólares, según figura en la documentación del regulador bursátil de EEUU (SEC). Evidentemente, él sí tenía información y la utilizó. Vendió las acciones a 37,58 dólares, dos centavos por debajo del precio de salida pero muy por encima de la cotización posterior. Curiosamente, Zuckerberg vendió las acciones a un precio de 37,58 dólares, sensiblemente menor que el precio de salida (38 dólares), pero desde luego muy por encima de la cotización posterior, que al cierre de estas líneas cotizaba a 33 dólares.
Sara Olivo
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