Los ministros de Empleo de la UE vuelven a reunirse en busca de un acuerdo sobre la cuota femenina en los consejos de administración de las empresas. La cuestión arranca de una directiva rimbombarte de 2012 de la Comisión Europea que ha puesto en aprietos a todos por una razón muy sencilla: es muy difícil ponerse de acuerdo en porcentajes de esa índole.

La iniciativa tiene su cosa. Al fin y al cabo se trata de un debate estéril: el sexo nunca será un mérito en sí mismo. Lo importante es, por ejemplo, la prudencia o la capacidad y esas cualidades no dependen de que se sea hombre o mujer.

En cualquier caso, si entramos en ese jardín ¿por qué no llevarlo hasta el extremo En toda empresa hay consejos de administración, representantes únicamente de la propiedad, y comités de dirección, que son los que mandan de verdad. Oiga, si no atenemos a lo que se plantea con las cuotas, lo 'interesante' es lo segundo, no lo primero. ¿O no Pero entonces se tropieza demasiado con la realidad. A las empresas, que están al margen de modas y les interesa la gestión, les daría un ataque de nervios.

Hay 16 países que apoyan la directiva europea, otros que la rechazan (Reino Unido, Holanda, Suecia o Dinamarca) y otros que tienen dudas, como España y Alemania. España debería dar un salto en la presencia femenina en los consejos del 16% actual al 40% que propone Bruselas. Y Alemania, más importante, difícilmente va a dar el visto bueno cuando el país acaba de introducir una cuota del 30% en el proyecto firmado por la ministra de Familia, Manuela Schwesig (en la imagen). O sea, no habrá acuerdo.

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