• Y Almunia advierte: España sufrirá más vigilancia tras la ayuda europea.
  • Señala que "se diga lo que se diga" el rescate bancario implica una vigilancia redoblada frente a los países sin rescatar.
  • Al mismo tiempo, Altafaj señala que las bases para la unión bancaria de toda Europa estarán asentadas a finales de año.
  • Nuestro país se convierte en cierto modo en el conejillo de indias de la futura unión bancaria europea.
  • A la larga, gran parte de las funciones del Banco de España, y de los bancos centrales de otros países, las asumirá el Banco Central Europeo.

 

Joaquín Almunia no se calla. No lo hizo cuando señaló que tal vez un banco español podría quebrar, y desde el PP se atrevieron a pedir su dimisión, y tampoco lo ha hecho ahora. El comisario europeo para la Competencia (en la imagen), tiene autoridad moral para hablar sobre lo que está ocurriendo en España.

Casi como en la canción de Raphael de 1968, Almunia, en alusión clara a la política de comunicación eufemística de Mariano Rajoy, ha señalado que en España se van a aplicar los mecanismos de vigilancia económica de la Unión Europea "con más atención" que sobre los países que no han solicitado ningún tipo de ayuda.

La vigilancia o control
se efectuará con el fin de supervisar si nuestro país cumple tanto sus compromisos adquiridos como las reglas nacionales o supranacionales que se han fijado. Las declaraciones se han producido durante su intervención en el Foro de las Autonomías, celebrado en el Senado, donde ha instado a una mayor coordinación entre el Estado Central y los organismos autonómicos: "Han de corresponsabilizarse", ha afirmado.

Las declaraciones de Almunia están en línea con lo declarado por Amadeu Altafaj, portazoz de Economía de la Comisión Europea, quien ha señalado este mismo lunes a Catalunya Radio que antes de dotar del préstamo al sistema financiero español, las cuentas del mismo tendrán que ser examinadas por los organismos europeos  y el Fondo Monetario Internacional.

Así, Altafaj ha explicado que antes de aplicar el préstamo para el sistema financiero español habrá un análisis de las entidades a cargo de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE), la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que harán su propia evaluación del sector. En este sentido, el portavoz europeo confía que esté todo listo para el nueve de julio, antes de la reunión del eurogrupo.
 
¿Para qué ha servido la evaluación de las auditoras, un magistral ejercicio de reprogafía a razón de un millón de euros por auditora?  No se sabe si lo ha hecho por cortesía, pero Altafaj ha señalado que se tendrán en cuenta las conclusiones obtenidas por las dos consultoras fichadas por el Gobierno, Oliver Wyman y Roland Berger. Ambas han fijado las necesidades del sistema bancario español en 62.000 millones de euros. Según Altafaj, "es una aportación importante, pero es un punto de inicio". Aquí ni Almunia ni Altafaj dan puntadas sin hilo. ¿Qué significa la frase? ¿Está hablando de otro tipo de rescate futurible no estrictamente bancario que pudiera precisar España en un futuro?

El caso es que España recibirá la visita de los controladores económicos de la zona euro, y aunque no sean los señores de negro de los que hablaba Montoro, sí van a ser las materias grises que mirarán con lupa las cuentas, y por supuesto, según se deduce de las frases formuladas por Almunia, impondrán condiciones o ejercerán de correa transmisora sobre quien deba imponerlas, en la línea dura del famoso refrán "el ojo del amo engorda al caballo".

Con respecto a la unión bancaria europa, un proyecto que se ha vuelto a poner sobre la mesa tras la crisis del sistema bancario español, Altafaj ha señalado que se trata de un proceso lento, pero que para finales de año ya estarán planteadas las bases para llevarla a cabo.

El proceso de la unión bancaria europea conllevaría una pérdida de poder por parte de los bancos centrales de cada país a favor del BCE. España es, en cierto modo, el conejillo de Indias con el que experimentarán los 'supercontroladores' europeos.

Sara Olivo
[email protected]