• El financiador acusa al banco malo español de no tener un plan de negocio.
  • En otras palabras: Bruselas le recuerda a Madrid que no ha financiado la SAREB para ayudar a la banca sino para pinchar la burbuja inmobiliaria.
  • En plata: doña Belén, dedíquese usted a vender pisos en lugar de defender una gestión rentable.
  • Por otra parte, la UE aprobará el pago del segundo tramo del rescate bancario, el lunes 21 de enero.

El futuro presidente del Eurogrupo, el ministro de Finanzas holandés, Jeroen Dijsselbloem, ha enviado este jueves una carta al Parlamento holandés en la que indica que España, en general, está cumpliendo bien las condiciones impuestas por la UE a cambio del rescate bancario.

Pero hay una sonada excepción: el ministro holandés, después de echar las flores pertinentes, abronca a la SAREB, por "una serie de problemas operativos", entre los que se incluye "la elaboración de un buen plan de negocio". Y no le falta razón. De hecho, las entidades que han traspasado sus activos tóxicos al banco malo siguen esperando la convocatoria de una reunión para negociar la manera de vender esos pisos.

Pero volvamos a lo que no ocupa. Con esta carta, Bruselas, que es quien ha desembolsado el dinero del rescate bancario, ha recordado al Gobierno que ha financiado el banco malo, no para que sirva de ayuda a la banca española, sino para que, de una vez por todas, se vendan los pisos y se pinche la burbuja inmobiliaria. Vamos, que nos han recordado que la SAREB no es -o no debe ser- un negocio bancario.

Claro, esto choca frontalmente con la pretensión de la presidenta del banco malo, Belén Romana (en la imagen): realizar una gestión rentable. No en vano, en los inicios de la sociedad, desde el Ministerio de Economía se aseguró por activa y por pasiva que la SAREB tendría una rentabilidad media del 15% durante los 15 años que tiene para vender las viviendas.

Por otra parte, la Unión Europea aprobará el lunes 21 el desembolso del segundo tramo del rescate bancario, esto es, de 1.865 millones de euros. De esta manera, Banco Mare Nostrum recibirá 730 millones, Banco Ceiss, 604 millones, Liberbank, 124, y Caja3, 407. A cambio de esta ayuda, las cuatro entidades tendrán que reducir su tamaño un 30% de media. Además, Ceiss, BMN y Liberbank tendrán que cotizar en bolsa antes de 2017, y Caja3 será absorbida por Ibercaja y dejará de existir como entidad independiente.

Pablo Ferrer

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