• Al Assad ya tiene los misiles tierra-aire S300 enviados por Rusia.
  • Mientras Europa amenaza con armar a los rebeldes sirios.
  • Y todo ello en vísperas de la conferencia de paz sobre Siria.
  • Y China repatría a Corea del Norte a los desertores detenidos en Laos.
El régimen sirio ya ha recibido el primer cargamento de misiles tierra-aire S300 adquiridos a la industria de defensa rusa con el beneplácito del Gobierno de Moscú, según ha informado el presidente sirio, Bashar al Assad, en una entrevista concedida a la televisión libanesa Al Manar.

El envío de los primeros misiles llega días después de que a comienzos de esta semana el Gobierno ruso anunciara que tenía previsto materializar la venta de estos sistemas de defensa aérea, a pesar de las sanciones que pesan sobre el régimen de Bashar al Assad (en la imagen). El Ejecutivo justificó el envío de este armamento porque permitirá al régimen disuadir a la comunidad internacional del lanzamiento de operación militar internacional en territorio sirio.

Mientras, Europa ha amenazado con armar a los rebeldes sirios, en quienes ve una especie de salvadores de la libertad, cuando Occidente sabe perfectamente los efectos de la Primavera Árabe en, por ejemplo, Egipto, donde las libertades, especialmente la religiosa, brillan por su ausencia.

La situación está así en Siria en vísperas de la conferencia de paz de Ginebra que reúne a representantes de gobierno y oposición.

Pero es que, en otro rasgo que nos podría acercar a la última Guerra Fría, China ha repatriado a Corea del Norte a los nueve desertores norcoreanos que fueron detenidos en Laos el pasado 10 de mayo, según han informado fuentes oficiales surcoreanas, expresando su temor porque estas personas sean víctimas de represalias. Los nueve norcoreanos -siete hombres y dos mujeres- llegaron a principio de mayo a Laos a través de territorio chino, pero el pasado día 10 fueron detenidos por las autoridades de Vientiane y el pasado lunes fueron entregados a China.

De esta manera apoya China a Corea del Norte.

¿Estamos ante una nueva Guerra Fría

Andrés Velázquez
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