Coloca la deuda a tres y seis meses, pero sigue pagando cada vez más

 

La semana posterior a la supuesta resolución del problema griego no ofrece los mejores síntomas. El disgusto del lunes lo dio la bolsa con una caída de casi el 2%. De ahí que el martes el Íbex iniciara la jornada con dudas, creciendo ligeramente, para caer a media sesión. Entre otros motivos, la subasta de deuda, que logró colocar los 2.980 millones de euros previstos, pero incrementando una vez más el coste y con una menor demanda.

Los inversores no se sienten seguros tras el capítulo griego y la intervención de la CAM y obligaron a subir el interés de las letras a seis meses del 1,77% al 2,519%, lo que supone una vuelta a los niveles de diciembre de 2010. En el caso de las letras a tres meses, el interés se incrementó del 1,568% hasta el 1,899%.

El problema es que en las cuentas del Estado el diferencial entre ingresos corrientes y gastos corrientes debería se positivo y, como mínimo igual a los intereses a los que se debe hacer frente. Rubén Manso, consejero delegado de Mansolivar, recuerda con los últimos datos en la mano que en mayo la diferencia entre gastos e ingresos antes de hacer pagar los intereses era de 5.300 millones de euros. Por tanto, la subida de tipos solo hace ahondar en la "espiral". Manso calcula que para cuadrar los datos de mayo habría sido necesaria una reducción del 28% en los gastos.

Tras las dudas, más dudas porque la prima de riesgo española repuntaba hasta los 330 puntos básicos frente a los 322 del inicio de la sesión del martes y los 326 del cierre del lunes.

Rodrigo Martín

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