• El ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, reclamó la intervención del BCE o del fondo de rescate para atajar la crisis de deuda española.
  • España recuerda que con el anterior presidente Trichet y "los mismos estatutos", el BCE compró deuda en varias ocasiones.
  • Alemania niega presiones para que España pida ya el rescate.
  • La prima de riesgo sigue en el monte: por encima de 600 y rentabilidad superior al 7%. El debate -también en Moncloa- sigue abierto: o rescate o salirse del euro.
La prima de riesgo española proseguía en la mañana del miércoles su particular carrera hacia todos los 'oros' en los récords olímpicos de cotas jamás alcanzadas y antes de la apertura de los mercados europeos alcanzaba nuevos máximos históricos al superar los 640 puntos básicos, con el interés por encima del 7%. Cuando se escriben estas líneas se había 'relajado' algo, y 'solo' estaba en los 626 y un 7,56% de rentabilidad.

La dichosa prima de riesgo es el motivo de los continuos viajes del ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos (en la imagen), por Europa. Si ayer se entrevistaba con el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, este miércoles hace lo mismo con su homólogo francés, Pierre Moscovici.

Schäuble se mostró algo comprensivo este martes con España y emitió un comunicado conjunto con De Guindos en el que se instaba a sus socios europeos a una "rápida aplicación" de las decisiones de la cumbre europea el pasado junio. Además ambos ministros coincidieron en que el alto precio de la deuda pública española "no se corresponde con los fundamentos de su economía".

No obstante, algunas informaciones apuntaban esta mañana a que Alemania quiere que España pida ya el rescate, que cifra en 300.000 millones de euros, según informaba El Economista. Un primer tramo del rescate, de 100.000 millones de euros, saldría del fondo temporal (el FEEF), que todavía cuenta con 140.000 millones de euros, mientras que los otros 200.000 millones de euros procederían del fondo de rescate permanente. Y eso es porque, en el fondo, a Alemania le interesa que España lo pida para poder controlarnos... No obstante, durante la mañana del miércoles tales presiones eran negadas por Alemania.

Pero el encuentro de hoy entre De Guindos y el francés Moscovici tuvo un buen precedente, pues ayer, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, dijo que espera que no sea necesario un rescate total de España y reclamó la intervención del Banco Central Europeo (BCE) o del fondo de rescate para atajar la crisis.

También hoy, España reclamaba la intervención del BCE por boca del secretario de Estado para la UE, Íñigo Méndez de Vigo, al recordar en Onda Cero que con el anterior presidente Trichet y "los mismos estatutos" el BCE compró deuda en varias ocasiones.

Un Méndez de Vigo que, por cierto, ha tenido que aclarar también el desmentido de Francia e Italia a que hubiesen pedido en una declaración conjunta con España la aplicación "inmediata" de los acuerdos alcanzados en la cumbre de líderes europeos del pasado 28 y 29 de junio para combatir la crisis de deuda.

Decía Méndez de Vigo: "Quiero aclarar que eso ha sido una mala interpretación de la reunión que tuvimos ayer en el Consejo de Asuntos Generales". "Yo intervine para decir que era necesario que el Consejo Europeo implemente sus decisiones lo antes posible. Y estuvo todo el mundo de acuerdo. Lo que pasa es que probablemente no redactamos bien -el responsable de la nota de prensa soy yo- y pareció como si hubiéramos constituido una conspiración". "Lo único que hay es que tenemos que remover obstáculos burocráticos en la UE", "tenemos que ser más ágiles en poner en acción las medidas que acuerda el Consejo Europeo".

Y, a todo esto, el Gobierno de la comunidad autónoma catalana anunció el martes que acudirá al Fondo de Liquidez Autonómico para garantizar el pago a proveedores y empleados públicos. La deuda de Cataluña asciende a 42.000 millones de euros, el 21% de su PIB, y en el segundo semestre tiene que hacer frente a vencimientos de 5.755 millones. El hecho es interpretado por los analistas como un mensaje que no va a ayudar precisamente a generar confianza en este momento, pues si las CCAA piden el rescate (también lo hizo Murcia y Valencia), ¿por qué no España también?

Y ese es el debate, que ahora mismo vive también Moncloa: o rescate o salirse del euro. Órdago, este último, a la grande que afectaría a toda Europa por el tamaño de la economía española.

Esta vez sí que se puede decir, con toda la razón: permanezcan atentos a las pantallas...

José Ángel Gutiérrez
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