Los hijos visionan, en actitud pasiva, la televisión, el ordenador, el móvil o los ipad. Ante esta realidad, un equipo de pediatras anglosajones aseveran, en una investigación difundida en la revista especializada en medicina «Archives od Disease in Chilhood», que a los niños menores de tres años no les conviene estar en contacto con tantas pantallas digitales.

Para los críos de entre 3 y 16 años proponen que se establezca un máximo de dos horas al día. Estos especialistas alegan que estar más tiempo delante de las pantallas puede causar deterioros en el crecimiento físico y cognitivo del chiquillo: sobrepeso, problemas cardíacos, falta de atención o carencia de empatía.

El estudio indica que con diez años, en Inglaterra, un niño tiene entrada a una media de cinco pantallas diversas, entre televisiones, videoconsolas, smartphones, portátiles y tabletas.

En nuestro país, los críos de entre 4 y 12 años, con una media de dos horas y 44 minutos diarias, son de los que más televisión visionan en Europa, rebasados por los italianos, que destinan dos horas y 50 minutos, según el estudio de «Kids TV Report».

El coordinador de seguridad y prevención de la Asociación Española de Pediatría invita a que el tiempo no supere la hora diaria, cuando los niños sean muy pequeños y no más de dos horas cada día, para los que tengan más de tres años. También subraya la importancia de realizar algún ejercicio corporal, «al menos una hora al día», para evadir el sedentarismo y la gordura.

Asimismo, el jefe de Psiaquiatría del Hospital Gregorio Marañón, opina que ver la televisión con mesura sea dañino para los chiquillos, «siempre y cuando vean programas adecuados a su edad» «Lo que no se puede hacer nunca es abandonar al niño frente a la televisión para que no moleste». Del mismo modo se debe evitar el empleo del móvil o las tabletas para que el hijo se entretenga y no lloriquee porque «se crean malos hábitos» «Los niños tienen que llorar y coger rabietas y aprender que no se puede hacer todo».

Por otra parte, los psicólogos y pedagogos, se manifiestan más partidarios de «limitar» que de «prohibir». «No hay que tenerle miedo a las nuevas tecnologías». La contrariedad viene cuando el chaval extravía el contacto con la realidad. «El niño necesita jugar, pelear, aprender a pedir perdón... Porque si no, generamos tipos muy dependientes, solitarios y poco sociables».

Todos los versados convergen en la necesidad de controlar el tiempo y los contenidos y eso significa quitar de la habitación del hijo todo tipo de pantalla digital. «Tener el televisor en el cuarto del niño puede desencadenar trastornos en el sueño» «La habitación debe ser un lugar de reposo, únicamente».

Clemente Ferrer
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