Valeriano Gómez resta importancia a la barrera de los 5 millones de parados

 

Valeriano Gómez reconoce que el dato de la EPA es "muy negativo" y cree que la situación es "grave". Unas declaraciones moderadas en comparación con las de Rubalcaba, para quien el dato es "malo, malo, malo".

En lo que sí coincidieron ambos es en el optimismo, considerando que se empezará a crear empleo en la segunda mitad del año: "Esta EPA marca un máximo", señaló el vicepresidente primero, convencido de que "estamos en el peor momento".

Hacía tiempo que no se escuchaba a un miembro del Gobierno pronunciar este tipo de frases, ya que los pronósticos fallaban demasiado a menudo y las hemerotecas son traicioneras. Apuestas así solo contribuían a mermar más la credibilidad del Gobierno.

Lo cierto es que ni los propios ministros se creen sus anuncios porque Valeriano Gómez quiso restar importancia a la barrera psicológica de los 5 millones de desempleados y aseguró que nunca se habían planteado los objetivos en esos términos. Falso, porque Zapatero señaló que las cifras del paro nunca serían tan malas como las del Gobierno Aznar, a pesar de que la trampa se encontraba en que el PP recogió elevadas cifras de desempleo de la etapa anterior.

Lo más grave es que las malas cifras llegan después de ocho meses de Reforma Laboral, aunque para Rubalcaba ese período es corto y considera "apresuradas" las críticas a la ley. El vicepresidente se justifica en el mal dato de crecimiento de la economía y asegura que cuando mejore el PIB el paro subirá. No obstante, hacer una reforma laboral para que el paro tarde lo mismo en recuperarse que si no hubiera reforma es un mal negocio.

Rodrigo Martín

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