• Renovables: se queja de que en "España no se ha respetado el pacto de que las reglas no se pueden cambiar".
  • Y eso que el fuerte de su filial Endesa no es la energía verde.
  • Starace olvida que las reglas en un sector regulado son las leyes, que cambian cuando lo decide el Parlamento.
  • También habla de la "necesaria reorganización" del grupo, que afectará a Borja Prado.
  • Asegura que en Hispanoamérica tienen "una situación societaria compleja", y resulta que los activos de Enel en esa región son de Endesa. 
  • Y sobre la factura de la luz afirma que "el Gobierno español debe aclararse dentro de los estándares de las normas europeas".

Lo más curioso de la entrevista a Francesco Starace (en la imagen), consejero delegado de Enel, que hoy miércoles publica El Economista es lo poco que aparece España entre los planes del grupo público italiano, dueño de Endesa. Tampoco cuando se le pregunta por la reorganización del grupo. A los 'rumores', contesta, que "no sé quién sabe lo que pienso", aunque explica que "una reorganización es necesaria". Asegura que Enel tiene que ser más simple "y vamos a hacerlo a través de una discusión dentro de la compañía y del consejo de administración". OK. Parece, en fin, que Endesa es poca cosa o que está en otro planeta. Y nada de Borja Prado, que no llegará como presidente a la próxima junta de accionistas de la eléctrica española.

España sí aparece en las respuestas, pero para los reproches. Cuando se le pregunta a Starace por los generosos incentivos para la energía fotovoltaica, se queja de que "España no se ha respetado el pacto de que las reglas no se pueden cambiar de forma retroactiva. Lo han cambiado retroactivamente y sin discutirlo con el sector, lo que ha provocado muchos recursos, tanto de los inversores nacionales como de los extranjeros. No, no ha sido una historia de éxito".

En otras palabras, Starace se apunta a la campaña contra España por la inseguridad jurídica, a propósito de los cambios regulatorios. Esa campaña, como suele ocurrir en estos casos, la han lanzado los proveedores y financiaciones de la burbuja verde, cara y poco eficiente. Hay que recordar lo que Starace olvida: que las reglas en un sector regulado son las leyes, que cambian cuando lo decide el Parlamento. Hasta el Tribunal Supremo dio la razón al Gobierno cuando decidió reducir las primas a las energías renovables. La rentabilidad que obtenían ascendía al 20%, cuando rentabilidad razonable está en el 7% y el 8%, según el Supremo.

Y España aparece de nuevo a raíz de los descuentos de la factura de la luz, que a Starace le parecen "una buena idea", por aquello de que "los descuentos vienen a optimizar las cosas fuera de tiempo". A pesar de lo dicho, el consejero delegado de Enel vuelve a la carga contra el Gobierno -o sea, contra el ministro José Manuel Soria-, del que espera "algo diferente". Y es que, añade, "el Gobierno español debe aclararse dentro de los estándares de las normas europeas; no puede volver al statu quo anterior, debe dar un salto hacia adelante".

La entrevista da poco más de sí. Starace explica que Enel está poniendo "el foco" en Hispanoamérica, donde tienen "una situación societaria compleja". 'Casualmente', los activos de Enel en esa región son de Endesa. El foco es amplio: las energías renovables, las tradicionales y la distribución. Explica, sin embargo, que "el desarrollo en esa región puede ser enorme", aunque ahora están más atentos a África, "que ofrece situaciones muy interesantes en numerosos países". Añade que Hispanoamérica "es la sociedad más avanzada, y la que experimenta las mayores dificultades energéticas. Tiene graves riesgos de suministro y podría beneficiarse en gran medida de las inversiones extranjeras".

También habla del endeudamiento de Enel, uno de sus grandes problemas, pero para decir más bien poco. El apalancamiento actual está en 40.000 millones de euros y su propósito es reducirlo este año en 4.400 millones mediante desinversiones, aunque no cita dónde.

Miriam Prat

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