• Y los italianos de ENEL quieren vender Enersis. Lo cierto es que Iberoamérica ha salvado la cuenta de resultados.
  • En este caso, la reacción de los mercados es poca significativa.
  • La filialización de la que fuera primera eléctrica española se acentúa.
  • En consecuencia, se busca el momento para prescindir de Borja Prado, con quien el Gobierno español ha roto relaciones.
  • Dicho de otra forma: los italianos ya han exprimido Endesa hasta donde era posible. Ha dejado de interesarles.

Los resultados de Endesa durante el primer semestre del año han dado de sí lo que cabía esperar: Iberoamérica salva la cuenta de resultados mientras el negocio en España marcha de mal en peor, a pesar de las aportaciones de las nucleares de la firma.

La bolsa ha reaccionado de forma incluso halagüeña. Lo cierto es que en el caso de Endesa el asunto no es indicativo, por cuanto ENEL posee más del 90% del capital y el capital flotante es muy escaso.

De hecho, el proceso de filialización de Endesa se acentúa: los españoles ya no mandan nada, especialmente el presidente de Endesa, Borja Prado (en la imagen), quien se mantendrá en el cargo hasta que finalice la tramitación parlamentario de la tercera reforma energética de José Manuel Soria. Además como adelantará Hispanidad, el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, ha roto relaciones con Borja Prado, a quien acusa de torpedear su reforma. A partir de ahora asegura que tratará directamente con el Gobierno italiano, máximo accionista de Endesa. De gobierno a gobierno, como quien dice.

En cualquier caso, lo más relevante es la buena marcha de Enersis. La división hispanoamericana de Endesa está llamada a ser vendida. Los italianos la necesitan para reducir su fuerte apalancamiento. No olvidemos que ENEL, empresa pública, adquirió Endesa, una empresa mucho más rentable que ENEL, y ya le han extraído todo el jugo posible. Ahora ha dejado de interesarles salvo como empresa en venta. Al menos lo mejor de ella: Enersis.

Miriam Prat

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