• Los dos máximos mandatarios de la eléctrica ya ni disimulan su enfrentamiento.
  • Prado quiere que Brentan se jubile y el Ceo pide a Roma jubilarse en España, sí, pero como presidente.
  • Por el momento, Conti ha otorgado prórroga a Prado hasta la venta de Enersis, pero es que Conti tampoco tiene el cargo asegurado en ENEL.
  • Una pista: no le interesa la victoria de Berlusconi pero sí la del izquierdista Bersani.
  • En cualquier caso, la venta de Enersis y la filialización de Endesa seguirán adelante.

El presidente de Endesa, Borja Prado, y su consejero delegado, Andrea Brentan (ambos en la imagen), ya ni se preocupan en disimular su mutua animadversión. Borja Prado intenta que Brentan se jubile y el italiano Brentan dice que sí, que quiere jubilarse, pero como presidente de Endesa tras sustituir en el cargo a Prado.

Lo cierto es que, como ya hemos informado, Prado ha conseguido una prórroga en el cargo por parte de Fulvio Conti tras lograr cerrar la operación Enersis. Buena operación pero para ENEL, no para Endesa, que continúa jibarizándose y filializándose.

Lo cierto es que ENEL necesita reducir su abultada deuda y lo está consiguiendo en España. El siguiente paso será la venta de Enersis.

Pero la pugna Prado-Brentan no depende ya si no de las elecciones italianas, porque en ellas se juega el puesto, también Fulvio Conti, el líder de ENEL. Una pista: a Conti no le conviene, lo que se dice nada, que venza Silvio Berlusconi. Se sentiría más a gusto con el favorito de las encuestas, el izquierdista Pier Luigi Bersani, el favorito de Europa, quien unirá fuerzas con Mario Monti. Y es que Berlusconi afila los cuchillos de la venganza: no le gusta el papel jugado por la patronal italiana en su descabalgamiento forzado por Angela Merkel desde Europa.

Y cuando sepamos lo que ocurre en las urnas los próximos días 24 y 25, sabremos quién manda en Endesa.

Miriam Prat

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