• Y si se reduce la aportación privada al nuevo cementerio nuclear.
  • Con ello, el Gobierno trata de paliar los efectos de la reforma energética que entró en vigor el 1 de enero.
  • No olvidemos que el carbón y la nuclear vuelven a ser las energías más deseadas.
  • Eso sí, el nuevo secretario de Estado, Alberto Nadal, se enfrenta ahora a las renovables.
  • Y el déficit de tarifa continua creciendo... y la tarifa de la luz subiendo.

Endesa e Iberdrola, los dos productores de más del 95% de la energía eléctrica de origen nuclear en España, están a punto de cerrar un cuerdo con el Ministerio de Industria. Para ser exactos, con el nuevo secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal (en la imagen).

Moviola: la reforma energética que se puso en marcha el 1 de enero trataba de reducir el déficit de tarifa con nuevos impuestos para todo el mundo. Todo el sector, tanto el de energías tradicionales como el de las renovables, se puso en pie. Por de pronto, Endesa e Iberdrola aseguraron que cerraban Garoña, uno de los emblemas electorales del PP.

Así es como Nadal ha ofrecido a las dos grandes centrales un pacto. No puede modificar una reforma que entró en vigor hace dos meses pero sí puede hacer dos cosas: reducir las primas a las renovables y convencer a las dos grandes eléctricas para que mantengan Garoña, con dos propuestas: reducir el coste del almacén temporal de residuos nucleares (ATC), y, sobre todo, alargar la vía de las centrales nucleares de 40 a 60 años de edad, ampliando así el plazo de amortización. A cambio, Endesa e Iberdrola explotarían Garoña.

No deja de ser una marcha atrás por la vía de atrás, pero, además, el ministro José Manuel Soria afronta ahora la enemiga de las renovables, especialmente de las solares, porque el déficit de tarifa sigue creciendo y la reducción de primas se hace inevitable.

De esta forma, se hace realidad que en la Europa verde, el carbón y la nuclear son los das energías más baratas y más odiadas por los ecologistas, renacen. Los derechos de CO2 están en caída libre y, encima, Angela Merkel ya ha tenido tiempo de arrepentirse de haber cerrado las nucleares. No olviden que en Alemania no hay déficit de tarifa: el coste de producción se traslada directamente a tarifa, algo no muy bueno para un país exportador como es Alemania.

No sólo eso, ni reduciendo primas y manteniendo las nuevas tasas es posible evitar la subida de la tarifa de la luz. Otro problema para Nadal que se une, además, al empeño en lanzar la bombona de butano social. Es decir, que algo habrá que ofrecerles, además, a los productores y distribuidores de butano para que no abandonen el negocio.

Miriam Prat

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