Manos Unidas ha lanzado una campaña publicitaria bajo el lema: "La salud, derecho de todos. ¡Actúa!".

Esta acción contra el hambre exige el cumplimiento del sexto Objetivo del Milenio: la protección del derecho a la salud, haciendo especial hincapié en combatir el sida, la malaria y las enfermedades olvidadas, además de reivindicar que la industria farmacéutica deje de lucrarse a costa de la vida de millones de personas.

"Lo que más nos impresiona, cada día, es ver cómo llegan los pacientes, después de cuatro horas caminando, los que menos". La doctora Seble Balcha, etíope y licenciada en medicina, lleva cinco años trabajando en el Hospital rural de Gambo, en su país natal, gestionado por los misioneros de la Consolata: "Volví porque quería trabajar, desde niña, para ayudar a los más pobres". Situado a 18 kilómetros de la ciudad más cercana y a 240 kilómetros de la capital, Addis Abeba, no hay otro modo de acceder al hospital que no sea a pie, porque no hay apenas autobuses y el hospital no tiene siquiera una ambulancia con la que atender los casos más urgentes.

Según el informe 2011 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, África subsahariana el 68% de toda la población es seropositiva. En Etiopía es digno de mencionar que, desde hace un lustro, el Gobierno distribuye el tratamiento antirretroviral de forma gratuita.

El mismo estudio refleja que el 90% de la mortalidad por malaria se da en África, y la mayoría afecta a niños menores de cinco años. "La malaria es la enfermedad más habitual con la que se convive cada día".

El Hospital rural de Gambo, que atiende a una población de 94.000 personas, sólo cuenta con cuatro médicos y escaso personal sanitario. Aunque, gracias a organizaciones como Manos Unidas, se ha podido poner en marcha un quirófano y una sala de post-operatorio, así como también, acceder a medicamentos y contar con un generador de luz.

Además de combatir las enfermedades olvidadas, es necesaria más inversión en investigación y proporcionar fondos a otros hospitales. Otro de los objetivos de la campaña de Manos Unidas consiste en apremiar para que las enfermedades no sean un negocio multimillonario: "El 97% de las muertes por enfermedades infecciosas  tienen lugar en los países en desarrollo. Pero la investigación farmacológica se centra en los problemas de los países desarrollados", denuncia la organización en el informe.

Clemente Ferrer

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