• Hace unos días trascendió un informe confidencial del supervisor que revelaba "malas prácticas" con las preferentes de Caja Madrid, Bancaja y Bankia.
  • En cualquier caso, Rodríguez ha afirmado que cuando se vendieron nadie pensaba que las entidades fueran a tener problemas.
  • Y un apunte sobre Pescanova: la CNMV ha enviado el expediente a la Fiscalía para que actúe por un supuesto delito de información privilegiada del presidente, Fernández de Sousa.

La presidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Elvira Rodríguez (en la imagen), ha dejado claro su malestar por la filtración de un informe confidencial que la CNMV envío al juez que instruye el caso de las preferentes de Bankia. Según este informe, se habían detectado malas prácticas con las preferentes de Caja Madrid, Bancaja y Bankia.

Según ha explicado Elvira Rodríguez a la prensa, tras su intervención en el XX Encuentro del Sector Financiero, organizado por Deloitte y ABC, el supervisor no puede dar información sobre expedientes que todavía no se han cerrado, aunque su objetivo es que se acorten los plazos, eso sí, respetando la seguridad jurídica.

Sea como fuere, la presidenta de la CNMV ha señalado que cuando se vendieron las preferentes, nadie se imaginaba que las entidades fueran a tener problemas. Se refería a las del Grupo 1 y Grupo 2. De hecho, ha explicado que otras empresas también emitieron preferentes -Repsol, Endesa, Telefónica...- y nadie habla de ellas.

En cualquier caso, ha afirmado que "en la información que se les dio (a los inversores o pequeños ahorradores) o hipotéticamente se les dio se hablaba de los riesgos". De todas maneras, Rodríguez ha señalado que la crisis ha enseñado tres cosas: que hace falta una mayor transparencia, un mayor control del riesgo y que las crisis tienen carácter global.

Sobre Pescanova: ha explicado que el pasado jueves, la CNMV envió el expediente de la compañía a la Fiscalía General del Estado para que actúe ante un presunto delito de información privilegiada de su presidente, Manuel Fernández de Sousa. Al parecer, Sousa vendió a escondidas la mitad de sus acciones en Pescanova -unos 31,5 millones de euros- días antes de que la empresa comunicara sus problemas contables que, más tarde, desembocaron en la situación actual y en la entrada del grupo en concurso de acreedores

Pablo Ferrer
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