El pensamiento político no ha dejado de degradarse a lo largo de 2.500 años, desde Aristóteles hasta Elena Valenciano. ¿Y el pensamiento, sin apellido También, pero el pensamiento, sin apellido, es ajeno a doña Elena.

La número dos del PSOE se explica con sublime elocuencia, a fuer de profundidad: Ha vuelto a glosar su conclusión más querida: Nosotras parimos nosotras decidimos". En este caso, Elena pare, efecto pronunciador de la parida, y Valenciano decide. ¿Qué es lo que decide Si mata a niño engendrado o si lo pare. Por decirlo de otra forma: a Valenciano le faltan partos y le sobran paridas. Ahí va la última.

No conviene reflexionar demasiado en sus feministas palabras, que recluyen al hombre en el papel de semental. Pone su granito de semen y desaparece de la vida de sus hijos. A partir de ahí decide la hembra araña-hinchada. Curiosa concepción de la masculinidad y la feminidad. Seguramente, la señora Valenciano se sentiría muy ofendida si un caricaturista hiciera la metamorfosis de su figura en una mantis religiosa. Pero lo cierto es que la mantis constituye la imagen biológica más adecuada.

Eulogio López
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