El candidato del PSOE aún piensa que puede darle la vuelta a las elecciones. Y si no, que el PP se conforme con una mayoría inestable. Las claves: socialnacionalismo, acuerdo con ETA, la corrupción Gürtel, feminismo radical, el 15-M y los canales de TV adictos

Rubalcaba no quería que Zapatero adelantara elecciones pero el presidente ya no aguantaba más, además, quiere salir por la puerta grande y por eso retiene, aún, la Secretaría General del PSOE. Ahora ya no hay más que hablar: elecciones el 20-N. Alfredo Pérez Rubalcaba luchará porque el PP no obtenga mayoría absoluta y no marcharse a casa, seguir como jefe de la oposición.

En cualquier caso, sus líneas de ataque al PP, por ahora claro ganador en las encuestas, serán las siguientes:

Socialnacionalismo. Conseguir un acuerdo con CIU, PNV, Coalición Canaria, el Bloque Gallego, Nafarroa Bai y todos los partidos regionalistas que quieran sumarse. Pero, sobre todo, con CIU y PNV.

En segundo lugar, el esperado comunicado de paz de ETA, de abandono definitivo de la violencia.

En tercer lugar, jugará muy fuerte con el PP, partido corrupto. Camps no abandonará los titulares y la Trama Gürtel se presenta como el caballo de batalla para convertir al PP en una formación corrompida.

Por último, mantener los principios del Nuevo Orden Mundial, es decir, los llamados derechos sociales del 15-M, los propios del feminismo radial: aborto libre, persecución del varón con la normativa sobre violencia de género, eutanasia, leyes de igualdad y todo el anticlericalismo posible, que vende mucho.

Lenidad frente al 15-M convertido en verdadero agente electoral del PSOE. Por último, poner en marcha la maquinaria televisiva. Rubalcaba tiene claro que es la TV, no la prensa, la que cambia los gobiernos, Internet y la Prensa cambian la sociedad. Cuenta para ello con Tele 5, RTVE, La Sexta, Cuatro y los canales regionales controlados por el PSOE.

El resultado, el 20-N, aniversario de la muerte del… anterior jefe del Estado.

Eulogio López

[email protected]