Delegados de UNICEF y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) plantearon a la Iglesia Católica, durante una reciente reunión del CELAM, formar una "alianza estratégica", pero sin renunciar al aborto, la protección de la píldora del día después, la ideología de género y muchos otros temas que se oponen a las enseñanzas de la Santa Sede.

El director para América Latina del "Population Research Institute" (PRI), Carlos Polo (en la imagen), aseveró que la propuesta fue presentada en el último "Encuentro de Pastoral Social de la Infancia y Adolescencia en Riesgo".

Polo, que participó del encuentro como parte de la delegación de la Comisión de Vida, Familia e Infancia de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), explicaba "me interesó mucho saber qué podrían decir los representantes de UNICEF y OPS a los miembros de la pastoral de la infancia y adolescencia de las conferencias episcopales hispanoamericanas". "Conozco a muchos de los que asistieron y sabía que estarían al tanto del doble discurso de estas organizaciones involucradas en el control  de la natalidad y el aborto en todo el mundo ", agregó.

El director del PRI para América Latina explicó que durante la reunión se hizo evidente que "no es posible trabajar con organismos que promueven, activamente, una ideología que aleja a muchos de su fe; ni permitir que, bajo el pretexto de ayudar a unos niños, a otros se les mate a través del aborto".

José Antonio Eguren, presidente de la Comisión de Vida, Familia e Infancia de la Conferencia Episcopal Peruana, destacó que "muchos católicos que ignoran las políticas anti-vida de estos organismos internacionales deben conocer a fondo su ideología y las acciones concretas que realizan, y que son totalmente incompatibles con la doctrina de la Iglesia Católica".

No conviene olvidar que, cuando se asesina a un inocente a través del aborto, la primera víctima es el bebé nonato y la segunda atormentada es la madre. Millones de adolescentes se han hundido en el fraude del aborto, y casi todas ellas, están penando lo que se denomina como "Síndrome Post-aborto". Así lo prueba la institución abortista más significativa del universo, la Federación Internacional de Planificación Familiar, al aseverar que "la incidencia del trauma post-aborto, entre jóvenes de abortos quirúrgicos, puede llegar a alcanzar hasta el 91% de los casos."

Las secuelas, tras el aborto, son las complicaciones durante los partos posteriores. El aborto incrementa el riesgo de malformación fetal y muerte perinatal. El aborto se asocia con lesiones cervicales y uterinas que pueden incrementar el riesgo de parto prematuro. Estas complicaciones constituyen las causas principales de las minusvalías, tanto físicas o psíquicas, en los recién nacidos.

El aborto está ligado a cambios de conducta tales como promiscuidad, tabaquismo, abuso de las drogas y desórdenes alimenticios. El aborto, en ocasiones, lleva a la pérdida de la autoestima, a la amargura, a la depresión y, finalmente, al suicidio.

Clemente Ferrer
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