• El cara dura de Pedro Argüelles no ha contestado a cuestiones de Defensa, como si Irán supone una amenaza nuclear o si en Siria sería necesaria una intervención internacional.
  • Además, el miembro del Gobierno con mayor patrimonio (18,1 millones de euros), no ha querido mojarse sobre el sueldo de los militares: "Lo que me importa es que tenemos la mejor clase militar del mundo".
  • Sin embargo, sí ha defendido la financiación extraordinaria -al margen de los PGE- de los programas militares.
  • Sobre Cataluña: "La Constitución está para cumplirla".

El secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles (en la imagen), no se moja ni en la ducha, al menos en cuestiones relacionadas con su Ministerio, es decir, cuestiones de Defensa. Así lo ha dejado de manifiesto en la mañana de este martes, durante un desayuno informativo organizado por Executive Forum, en Madrid.

¿Fue un error retirarnos de Irak de aquélla manera? "Es muy complicado responder a esto", se ha limitado a decir. Otra: ¿Piensa que Irán es una amenaza nuclear, tal y como afirmó Mitt Romney durante la campaña electoral? "Si Romney ha dicho que es una amenaza… no le voy a contradecir". Y la última: ¿Cree necesaria una intervención internacional en Siria? "No me siento capacitado para responder a esto", ha respondido sin responder.

Pero no se crean, tampoco ha respondido a cuestiones más domésticas. Así, el miembro del Ejecutivo con mayor patrimonio -según el BOE, de 18,1 millones de euros- no ha querido aclarar si, tras los recortes del Gobierno, el sueldo de los militares españoles está acorde con los de sus homólogos europeos. "Lo que me importa es que tenemos la mejor clase militar del mundo", ha dicho el caradura de Argüelles.

Pero miren por dónde, el secretario de Estado de Defensa sí ha hablado sobre la financiación extraordinaria de los programas militares, esto es, financiación al margen de los Presupuestos Generales de Estado. Y claro, ha defendido la existencia de esta financiación extraordinaria que beneficia a la industria militar española, de la que él, junto con el ministro Morenés, ha sido un exponente clave.

No en vano, Argüelles ha sido durante años el máximo responsable del gigante norteamericano Boing (con vertiente civil, pero también militar), y Morenés lo ha sido del consorcio europeo EADS, también con una importante vertiente militar. Hay que tener en cuenta, además, que el ministro de Defensa lo nombra el Rey. Ya pasó con Eduardo Serra, ministro con Felipe González… y con Aznar. Pero es que Serra era entonces el amigo del Pentágono, y tenía que continuar a la cabeza de Defensa sí o sí. En cualquier caso, lo que está claro es que tanto Morenés como Argüelles defienden, sobre todo, a la industria militar. El resto de asuntos pueden esperar.

Y para terminar, se le ha pedido su opinión sobre una intervención militar en Cataluña para garantizar la integridad territorial del país. El secretario de Estado ha llegado a decir que la pregunta estaba mal formulada, por pedirle su opinión al respecto, porque el uso de las Fuerzas Armadas está "sometido al control del Gobierno y del Parlamento".

Será que el señor Argüelles no se siente miembro del Gobierno. Tal vez se sienta más miembro del complejo empresarial militar que han creado entre él y Morenés.

Pablo Ferrer

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