• Botín sugiere a Cebrián que venda Digital a Telefónica.
  • Sólo un problema: ¿Para qué necesita Alierta Digital ?
  • Abril Martorell también planea fisión de negocios, pero con una deuda próxima a los 4.000 millones el asunto se presenta difícil.

Los resultados de PRISA en 2011 han sido un desastre, aunque no para todos. El grupo se hundió en los números rojos, sí, pero su consejero delegado, y, sobre todo, presidente de El País SA, Juan Luis Cebrián (en la imagen) se llevó más de ocho millones de euros a casa.

Pero ya es sabido. Lo grave es la situación del propio grupo editorial al que su principal prestamista y aliado, el Santander, ha dado el alto: no está dispuesto a prestarle más porque ya no confía en su 'ebitda', en su capacidad de generación de fondos, para pagarlo.

Para ser exactos, lo que Emilio Botín, que lleva personalmente el caso PRISA, ha aconsejado a su amigo Juan Luis Cebrián es que es que venda Digital (posee un 56%) a Telefónica (que posee el 22%). Ahora bien, ¿para qué necesita Alierta una plataforma de TV digital por satélite cuando está jugando a la TV-IP. Lo de la convergencia tecnológica queda muy bien en una pantalla pero es difícil de rentabilizar.

No obstante, en Moncloa no verían con malos ojos la operación. Rajoy siempre está dispuesto a echar un mano al multimedia progresista, más que nada para que pueda seguir tirándole de una oreja… y no de las dos.

Pero mientras la cosa cuela, Alierta dice no, y entonces el problema financiero se acentúa. Con una deuda próxima a los 4.000 millones de euros sólo se puede hablar de quiebra técnica.

El consejero delegado adjunto, Fernando Abril Martorell piensa ahora en fisionar el grupo. No es mala idea, pero no para tiempos de crisis. De la misma forma en que ahora se están imputando gastos de El País a PRISA, ¿qué deuda se imputaría a cada unidad segregada?

Lo cierto es que las cuentas no salen. Si la banca se pone dura, entones estamos en quiebra. ¿Se dejará Telefónica colocar el muerto?

Miriam Prat

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