Que Escocia se independice del Reino Unido y salga de Europa y de la OTAN la verdad es que no creo que sea especialmente preocupante. Me preocupa más quiénes son los que proponen la independencia.

El movimiento por secesión es progre -por ejemplo, en materia de aborto- y hablar de engordar el Estado del Bienestar. Su concepto favorito es el de propiedad pública. Eso es lo que me preocupa, que yo no creo en la propiedad pública sino en la propiedad privada, es decir, en la propiedad privada, atención, pequeña -PPP-. Ya saben, la propiedad es como el estiércol: buenísimo si está bien repartido.

Dicho de otra forma: el Estado no es malo porque sea público sino porque es grande. Y los mercados financieros son malos por el carácter especulativo que iniciaron hace 50 años y, también, por su gigantismo. De la misma forma, casi todos los peligros contra la justicia social proceden de las granes multinacionales, no de las pymes.

Recuerdo a quien quiera leerlo que los fondos financieros escoceses son potentísimos instrumentos especulativos, aún más que los ingleses, que ya es decir. Escocia es más financista aún que el conjunto del Reino Unido.

También me preocupa que los independentistas de Alex Salmond y compañía pretendan separarse de Inglaterra pero permanecer en Europa. Es decir, que no se trata de una protesta contra la deriva de la Unión Europea -cada día más anticristiana y cada día más financista-. Nada de eso, alaban a Bruselas sólo para fastidiar a Londres. Para eso, que se queden en Gran Bretaña... e Irlanda del Norte.

Eulogio López

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