El salvamento de la banca se encarecerá para el sector público y Rajoy no quiere cargar con el muerto

 

El retraso y progresivo encarecimiento de la innecesaria reforma financiera está causando un profundo malestar en el Partido Popular. Es más, la situación se ha podrido de tal forma que los informes de sus asesores llevó a Mariano Rajoy a pronunciar sus famosas palabras: "Yo no voy a criticar al Banco de España pero las cosas podían haberse hecho mejor".

Ahora bien, el PP también es culpable: en lugar de cerrar los bancos "zombis" en terminología de Francisco González, insiste en la misma política de Zapatero y de todo Occidente: salvar a la banca con dinero público.

Por eso, del entorno del propio presidente de la formación, Mariano Rajoy, ha surgido la idea de que, si hay que afrontar el pago del salvamento bancario (y las indemnizaciones y blindajes de los antiguos gestores), conviene judicializar la reforma: en otras palabras, sentar en el banquillo a los gestores negligentes.

No se sabe si por justicia o para vender un costosísimo salvamento bancario en tiempos de crisis, pero el proyecto es ese.

Miriam Prat

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