• Es la contradicción entre la teoría y la práctica.
  • El plan de ayudas ya tiene asignada una dotación en los Presupuestos Generales del Estado para 2015: 175 millones de euros.
  • España es el decimoquinto país por ventas de vehículos y el noveno fabricante mundial.
  • El sector ve el futuro con optimismo: en 2014 se fabricarán 2,4 millones de vehículos y en 2015 2,6 millones.
  • Y en 2015 se venderán más de un millón de coches en nuestro país.

Una cosa es la teoría y otra la práctica. Y si no, que se lo digan a Álvaro Nadal, director de la Oficina Económica de Moncloa (en la imagen), que este miércoles, en la apertura del II Foro Anfac y PwC, ha asegurado que los planes de estímulo -como el PIVE o el PIMA- serían erróneos si fomentan que los ciudadanos adquieran productos fabricados fuera de España.

Eso está muy bien, más allá de la conveniencia o no de subvencionar directamente el consumo. El problema es que el Plan PIVE, que ya ha agotado prácticamente la sexta edición, subvenciona la compra de cualquier vehículo, ya sea fabricado en España o en Singapur. No hace distinciones en ese sentido. Entonces, si Nadal está tan convencido, ¿por qué no lo aplica desde ya mismo ¿Tal vez sea porque el Gobierno no quiere enfrentarse a las multinacionales del sector

Sea lo que fuere, el PIVE ya cuenta con una asignación de 175 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado para 2015. 175 millones que se suman a los 715 millones que acumulan todas las ediciones del plan. En otras palabras, es la subvención eterna. Y ya hemos explicado en Hispanidad el problema que suponen las ayudas permanentes: el sector que sea se acostumbra y en cuanto eliminas la subvención, cae.

En este sentido, nadie discute los efectos positivos de las ayudas públicas. Los números están ahí. España es el decimoquinto país por ventas de vehículos y el noveno fabricante mundial. Fabricantes que, según la secretaria general de Industria, Begoña Cristeto, invertirán hasta 5.000 millones de euros en los próximos cinco años. Inversión que generará 6.000 puestos de trabajo directos y 25.000 indirectos.

Por eso, el sector ve el futuro con optimismo. Concretamente, el vicepresidente ejecutivo de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), Mario Armero, ha señalado este miércoles que en 2014 se fabricarán 2,4 millones de vehículos en nuestro país, cifra que aumentará un 8% en 2015, hasta alcanzar los 2,6 millones. Será ese año (2015) cuando se supere por primera vez el millón de vehículos vendidos.

Pablo Ferrer

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