ETA ha entrado en campaña, 'again'. Cuando todo parecía que, con el apoyo de Eusko Alkartasuna (EA), Bildu iba a obtener el visto bueno de los jueces, la Fiscalía (en el sistema judicial español, el fiscal, dependiente del Gobierno, es el rey del mambo) entra en acción e insta al Tribunal Supremo a ilegalizarla.

Al mismo tiempo, mañana del lunes de Pascua, el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, y la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, se enzarzaban en una discusión: el PP romperá el pacto antiterrorista si El Gobierno permite que Bildu comparezca en las urnas. Tras permitir la huida de Troitiño, la mayoría de los españoles no está dispuesta a aceptar mano blanda con los proetarras.

Ahora bien, el cambio de actitud de la Fiscalía se gestó en Televisión española, ese ente -aunque ya no lo sea- que el vicepresidente Rubalcaba creía controlar, cuando quien lo controla es su peor enemigo político actual; Zapatero y su segunda, Carme Chacón. Así fue como en plenas vacaciones de Semana Santa, RTVE se marca una 'exclusiva' en la que se alude a un informe policial -para más pitorreo, recordemos que el ministro del Interior es Rubalcaba- que explica que las listas de Bildu han sido teledirigidas desde ETA.

Total, que la Fiscalía se ha visto obligada a abandonar su pose de don Tancredo y a apostar contra Bildu.

Conclusión: a ZP ha dejado de importarle pasar a la historia como el pacificador de Euskadi, porque ya no está en la carrera electoral. Rubalcaba que si está, -en el partido y en el país- lo deseaba pero se lo están poniendo difícil. Ya se sabe que ETA no mata porque no puede -aunque matar siempre es fácil- y que su exigencia ahora mismo es la de que una lista cocinada desde sus escondrijos, acuda a las elecciones municipales del 22 de mayo.

De esta forma, el rifirrafe entre el vengativo ZP y el astuto Rubalcaba -esta vez no tan astuto- ha servido para darle en bandeja al PP el marchamo de firme ante ETA. Y la cosa ha salido bien porque, en efecto, a pocos españoles les hace gracia que la banda se cuele en las urnas por la puerta de atrás, pero los motivos resultan un tanto espurios.

Ahora ya sólo falta que desde Moncloa filtren algún otro formidable informe judicial sobre el Caso Faisán, que Rubalcaba hasta el momento ha conseguido controlar.

Y encima, RTVE se da un baño de independencia… que tiene bemoles, la copla.

Eulogio López

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