Joaquín López de Andújar prevé graves problemas para los adictos al juego y sus familias, y augura un aumento de la prostituciónEl obispo evidencia la crueldad que supone fomentar el juego para los ludópatas en tiempos de crisis.

Joaquín López de Andújar
, el obispo de Getafe, ha hablado al fin sobre el proyecto Eurovegas que presumiblemente se instalará en su diócesis, en la localidad de Alcorcón o en el territorio canónico de Sant Feliu, en Cataluña. Después de analizar los datos, en entrevista exclusiva a Religión Digital, ha manifestado su opinión sobre el macrocomplejo destinado al juego: "Es una fachada muy atractiva, que promete muchos puestos de trabajo, pero cuando entras ves la podredumbre, con actividades que pueden romper muchas familias, con todo el daño que implican las rupturas para los niños, por ejemplo".

La principal preocupación del obispo son los adictos, los ludópatas, las familias rotas como consecuencia de las tensiones derivadas del juego. Además, López de Andújar menciona el escaso apoyo por parte de la prensa conservadora a la postura de la Iglesia. "Estar solos no nos preocupa", explica. "Hay temas en los que sabemos que estaremos solos, como en la defensa de la vida. De hecho, cierta izquierda está contra Eurovegas, aunque sea por razones diversas. Yo no tengo miedo a la soledad, porque lo que importa es la verdad, aunque a veces sea molesta y desenmascare cosas ocultas", aclara López Andújar.

El obispo espera el pronunciamiento "no sólo de los obispos de las regiones afectadas, sino de la Conferencia Episcopal, y sucederá cuando haya datos más claros sobre la propuesta de Eurovegas. Hay una gran preocupación entre los obispos por este tema, porque no afectará solo a una región, sino a toda España. Hasta ahora los otros obispos esperaban que nos pronunciásemos los pastores más directamente implicados. Yo aguardo el pronunciamiento de los laicos de mi iglesia diocesana. Pero puedo adelantar ya que estoy muy preocupado por este asunto".

López de Andújar analiza el problema en el contexto actual: "En España, el juego hasta ahora estaba bastante controlado, así que en nuestro país no somos conscientes de la gravedad de este asunto. Pero esta propuesta llega ahora, en plena crisis, con todo este paro, como un señuelo. El jugador sueña con un golpe de suerte, esa fantasía irreal de ganar dinero sin esfuerzo, cae en la vorágine del no saber parar. Y eso, al final, termina dañando a los más vulnerables".

También alude el obispo a la prostitución y al daño social: "Cuando corre el dinero sin control enseguida se activa la prostitución, el blanqueo de dinero, los espectáculos porno, etc... y todo eso daña el bien social y familiar", señala. "Todo eso promueve el individualismo, el egoísmo y el descontrol. Y además, ¿será rentable económicamente? A mí me dicen que el negocio del juego está en recesión en España. Pero bueno, eso ya es un tema técnico".

Finalmente, el obispo concluye señalando el quid de la cuestión: "El fin no justifica los medios, y esa es la clave de este asunto".

Sara Olivo
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