• Las encuestas, y el 'frente popular' que pretende Sánchez, le fuerzan a salir de su dorado retiro.
  • Aparecerá más en televisión y en actos de partido.
  • Y para las municipales y autonómicas se olvida de filias y fobias.
  • Si Aguirre y González dan bien en las encuestas de Arriola, serán los candidatos a Ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid.
  • Y todos los ministros que quieran marcharse -por ejemplo, Montoro y Guindos- deberán esperar a final de la legislatura y, en el entretanto, salir a escena.

Mariano Rajoy (en la imagen) ha tocado a rebato. Convocatoria de todos los suyos ante el desastre electoral que predicen las encuestas y ante la cada vez menos escondida intención de la izquierda de crear un 'frente popular' para echar al PP de La Moncloa. Frente Popular que, de una u otra forma, con una u otra hechura, confluiría en las elecciones generales de noviembre, con el PSOE, IU y Podemos en comandita. Incluso no sería necesario acudir a las elecciones juntos sino boicotear a la lista ganadora con mayoría simple y proclamar luego una alianza de izquierdas. Desde luego, Sánchez no tiene la menor duda de que esa es su posibilidad.

Pues bien, Rajoy se ha desprovisto de sus vestes presidenciales y ha llamado a sus ministros a abandonar los camerinos y salir al proscenio.

En concreto, Rajoy se vuelve mediático y se dispone a comparecer ante los medios, sin pausa. Algo que nunca le ha gustado. Lo suyo son los despachos y las ruedas de prensa con plasma. Pero eso se acabó.

Además, no quiere ni la menor pelea interna, especialmente entre Génova y Moncloa o lo que es lo mismo, entre Soraya Sáenz de Santamaría y Dolores de Cospedal. Además, los ministros que quieren irse, sobre todo los dos primeros espadas económicos, Cristóbal Montoro y Luis de Guindos ("le he prometido a mi mujer que no volvería a ser ministro"), deberán esperar a final de la legislatura y, en el entretanto, salir a escena.

Todos los ministros aparecerán ahora más en medios informativos, especialmente en televisión, y en otros actos institucionales. Para ser exactos, allá donde haya un micrófono.

Y nada de peleas internas para las municipales y autonómicos. Rajoy vuelve al criterio de que el candidato para las plazas fuertes será quien dictamine sobre las encuestas de Arriola (no, Arriola tampoco cesa).

En Madrid, si las encuestas señalan a Esperanza Aguirre como la mejor candidata al Ayuntamiento y a Ignacio González como mejor candidato a la Comunidad... serán los candidatos. De aperitivo, durante la cena de Navidad del PP, Rajoy alabó la gestión tanto de Aguirre como de González, la noche del pasado lunes.

Los mensajes en positivo. Es verdad que Rajoy no puede volver a cometer el error de asegurar que la crisis ha quedado atrás. Y que tampoco se atreve a decir cuánto bajará el paro en España. Y que no se atreve a subir el SMI, aunque le gustaría, pero hay que hablarle al pueblo o nos vamos a casa.

Estamos ante el Rajoy mediático en busca de telegenia. ¡Ah! Y social y pedagógico.

Eulogio López

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