Me encanta el razonamiento progresista. Ejemplo, el diario El País nos adoctrina con una regañina a Occidente por no haber apoyado a las fuerzas rebeldes 'moderadas' sirias. ¿Y cómo podría hacerlo Los moderados no se dedican a matar enemigos y comerse su corazón o sus pulmones. Los moderados no son caníbales. Además, guste o no guste, los moderados, tanto musulmanes como, sobre todo, cristianos, sirios estaban con Bashar al Assad (en la imagen) porque respetaba su libertad religiosa -derecho fundamental de la persona-, que es la clave de todo este lío.

Dicho de otra forma: el Occidente cristiano, en algunos casos, muy a su pesar, debe defender a aquellos regímenes musulmanes que defienden la libertad de los cristianos, por ejemplo, no debe defender a Arabia Saudí.

Por lo demás, la guerra de Siria amenaza con convertirse en un 'todos contra todos'. Ya no es posible distinguir entre tiranos de origen marxista contra tiranos talibanes. Hace veinte años la cosa estaba entre sunitas y chiítas y entre 'laicos' y talibanes. Ahora no. Ahora la laica dictadura siria es apoyada por Hezbolá y por Irán y atacada por Turquía, Israel (¡qué error, que inmenso error!) y los palestinos no tienen claro a qué atenerse. Todos contra todos.

Y Occidente y sus guerras, en particular las invasiones de Afganistán e Irak, han multiplicado la violencia. Gracias al apoyo occidental, Libia ha pasado de dictadura marxista a dictadura fundamentalista, y algo parecido ha ocurrido en Egipto, donde, para no reconocer nuestra metedura de pata, llamamos moderados a los Hermanos Musulmanes.

No, Occidente debe apoyar a quien respete la libertad religiosa que es la clave del mundo árabe. En países como Nigeria, Mali, etc., donde los fundamentalistas tratan de hacerse con el poder.

Eso y, por supuesto, la lucha interna contra el terrorismo islámico. Lo del miércoles en Londres tiene la marca de la barbarie moderna: atropellas a un soldado británico, lo degüellas y grabas un vídeo enorgulleciéndote de la hazaña.

Pero no, Europa no debe entrometerse en las luchas intestinas del islam, salvo para proteger la libertad religiosa y, de puertas adentro, para defenderse del terrorismo. Y una medida añadida: reciprocidad: aquel país que no respete la libertad de los cristianos no merece que Occidente abra la puerta a sus mezquitas.

Eulogio López

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