• Prefiere seguir la parada en caliente que ya dura desde julio.
  • Eso sí, como concesión reinciairá actividad a finales de mes pero sólo para liberar el 'estocage' acumulado.
  • Desde que IPIC controla la entidad, las relaciones con la Administración española son menos fluidas.
  • Y el ministro Soria sabe que, un día u otro, volverá a Canarias.

Me lo cuentan en el Ministerio de Industria. El titular, José Manuel Soria, anda ligeramente mosqueado con CEPSA, la compañía propietaria de la refinería de Tenerife. La planta está cerrada en parada activa desde julio y el ministro quiere que la abran ya, porque antes o después él tendrá que regresar a su pueblo, Canarias.

Pero la empresa propiedad de Abu Dhabi (IPIC), cuyo consejero delegado es Pedro Miró (en la imagen) responde que no, que cuanto más produce más pierde porque el margen del refino es, sencillamente, negativo. No se ha planteado el cierre pero esperará a que el mercado remonte. Prefiere abonar los costes fijos, por ejemplo de plantilla pero no producir, para perder menos, no más.

Y como concesión al Ejecutivo, CEPSA reiniciará actividad a finales de este mes, el día 25 para ser exactos, pero sólo para dar salida al estocage acumulado en estos meses de inactividad. En cuanto el almacén se vacíe, si no mejoran los márgenes del refino, volverán a parar. El pulso con el Gobierno se mantiene.

Eso sí, fuentes de CEPSA aseguran que no se han planteado el cierre, a pesar de que en Canarias los ecologistas, y los partidos que les apoyan acusan a la refinera de contaminar. Lo cierto es que cumple todos los estándares exigidos, sólo que no es rentable y costaría mucho dinero reconvertirla para producir productos de refino de mayor valor añadido.

En cualquier caso, lo que sí es cierto es que al pasar CEPSA de manos del Santander y de Total a IPIC (los del Golfo llevan 25 años en el accionariado de CEPSA y casi un lustro como propietarios totales) las relaciones con la Administración española son menos fluidas que antes.

Miriam Prat

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