Mayor asistencia que el año pasado a la XXII Cumbre IberoamericanaSe acerca la XXII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que tendrá lugar el 16 y 17 de noviembre de 2012 en Cádiz (España).

Y tras el fracaso del año anterior a la que asistieron la mitad de los jefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos -lo recogimos en Hispanidad-, este año el Gobierno español ha echado el resto para lograr una mayor asistencia. De hecho, el ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo, destacó que es la cumbre número 22: "Es la organización del mundo que ha tenido 22 cumbres seguidas sin interrupción de ningún tipo".

Pues bien: según García-Margallo, a esta Cumbre van a asistir todos los jefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos a excepción de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández; el presidente de Venezuela, Hugo Chávez; el de Cuba, Raúl Castro; el de Paraguay, Federico Franco; y el de Guatemala, Otto Pérez Molina. El resto de los presidentes iberoamericanos estará en Cádiz junto con el presidente español, Mariano Rajoy y el Rey Juan Carlos I.

Estas fueron las explicaciones de García-Margallo sobre dichas ausencias: "Paraguay ha declinado la oferta a petición de España que ha actuado a su vez a petición del resto de los socios americanos. Eso hubiese provocado una crisis de consecuencias incalculables porque paraguay está suspendida de la mayoría de las organizaciones americanas". "No viene el presidente de Guatemala porque ha habido un terremoto que le va a impedir venir". "Y a nivel de jefes de Estado no estará Cuba ni Venezuela, los dos por razones fácilmente entendibles, aunque mandarán a sus ministros de Exteriores. Y Argentina, parece que la presidenta (Cristina Fernández) tenía algunos problemas de salud y sus médicos le han aconsejado que no haga un viaje más largo. Vendrá el vicepresidente y el ministro de Exteriores. La representación a mi juicio es muy lucida y lo importante aquí es lo que vamos a tratar", como la crisis, "la crisis de deuda soberana", "el empleo, las infraestructuras en la región", "y de pymes como motor del crecimiento".

El ministro de Exteriores español explicó lo que España espera de esta Cumbre: "Aspiro a que en esta cumbre establezcamos relaciones triangulares, es decir, que España se convierta en plataforma de las empresas latinoamericanas que quieran invertir por ejemplo en el norte de África, que España se convierta en plataforma de los capitales asiáticos que quieran trabajar con nosotros en Latinoamérica: nosotros tenemos la lengua, la experiencia, somos los segundos inversores". "Vamos a intentar trabajar juntos, crear sinergias, para que nuestra voz sea oída".

Nótese que que el ministro español García-Margallo utiliza el vocablo 'Latinoamérica' para referirse a Iberoamérica o a Hispanoamérica. Y, como explica este artículo del que no sabemos el autor, si no lo citaríamos, Latinoamérica fue un invento francés para diluir la influencia de España en América. Si ni el propio Gobierno español es capaz de reivindicar la labor de España en el Nuevo Mundo -evangelizadora, es decir, llevar la fe en Cristo y civilizadora- utilizando el término 'Hispanoamérica', ¿quién lo va a hacer?

Y si no cree en ambas cosas, al menos como reconocimiento a la zona del mundo donde se habla español -no francés ni latín- podría usar el término Hispanoamérica (o Iberoamérica uniendo a los hermanos portugueses).

José Ángel Gutiérrez
joseangel@hispanidad.com