La demanda no manifiesta un crecimiento sólido
El paro y las condiciones de acceso al crédito dificultan la adquisición de una casa. Aunque todo el mundo espera que a lo largo de este año mejore el mercado inmobiliario, los hechos parecen negar esa posibilidad, tal y como explica la publicación Tendencias de Carlos Díaz Güell.
En primer lugar, porque la demanda no alcanza de ninguna de las maneras la oferta que hay actualmente en el mercado. No por demandantes, sino por imposibilidad de estos de acceder a lo que se ofrece. Actualmente el 20,3%  de la población española se encuentra desempleada por lo que de ninguna manera piensa en adquirir un piso; pero además, los que están trabajando y pueden comprar una vivienda se encuentran con enormes dificultades para acceder a créditos ya que las condiciones son muy restrictivas.
De esta manera nos encontramos con que las entidades financieras poseen el 20% de las viviendas en stock (actualmente hay más de 700.000 pisos) y en 2010 sólo han logrado desprenderse de 25.000, en parte porque no quieren pérdidas y no realizan verdaderas rebajas en los precios.
Además, esa situación es la que ha llevado a la situación actual de muchas de las cajas ya que el crédito a la construcción con finalidad inmobiliaria representa en algunos casos el 30% del total de inversión crediticia. Ante este panorama, sólo queda esperar para que los bancos y cajas cedan y bajen los precios (lo que parece difícil) o que la situación económica mejore mucho de manera que los ciudadanos puedan lanzarse a la adquisición de una vivienda (lo que parece todavía más difícil teniendo en cuenta las previsiones de paro de 2011).
Andrés Velázquez
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