• Las entidades se lanzan a emitir capital como canje de las preferentes.
  • Al mismo tiempo, Europa exige que los tenedores de preferentes paguen parte de ese canje.
  • Bankinter y Sabadell han comenzado este lunes la cotización de las nuevas acciones, con comportamiento desigual.
  • En una jornada con el IBEX en verde, Bankinter se mantiene casi plano y Sabadell cae más de un 2%.

Comencemos por el final, sin que sirva de precedente. Este lunes, tanto Bankinter como Banco Sabadell estrenaban acciones en el parqué. En el caso del banco presidido por Dolores Dancausa, han comenzado a cotizar 27,27 millones de nuevas acciones, emitidas para atender el canje de preferentes. En el caso del banco dirigido por Josep Oliú (en la imagen junto a Dancausa), el número de nuevos títulos era de 693.247, fruto de la conversión de obligaciones subordinadas.

El caso es que durante la mayor parte de la jornada, las acciones de Bankinter se han mantenido prácticamente planas, son escasas variaciones que, en ningún caso, han llegado al medio punto. Sin embargo, peor suerte han tenido los títulos del Sabadell, que en algunos momentos han superado el 3% de caída. A dos horas del cierre de la sesión, sin embargo, la caída estaba en torno al 2,6%.

Y ahora sí, vayamos al principio. Y es que el juego de las participaciones preferentes tiene dos vertientes, o mejor dicho, pone a los bancos entre los suscriptores y las exigencias de Bruselas. A los primeros, los bancos deben convencer para que acepten un canje de un producto de renta fija (preferente) por otro de renta variable (acción). Claro, en esta operación lo más normal es que el tenedor pierda, al menos algo, sobre todo en estos momentos en los que la Bolsa cotiza en mínimos. Y eso es, precisamente, lo que exige Europa a los suscriptores: que asuman parte de esa pérdida.

Mariano Tomás

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