• El mexicano sabe que no logrará ser alguien en Europa por la vía holandesa.
  • Y en Telecom Italia, donde ha vuelto a insistir, también se topa con César Alierta.
  • Eso sí, acepta negociar la entrada en medios informativos, por ejemplo, en Unedisa, pero siempre con el formato PRISA: en minoría.

No hay manera. El hombre más rico del mundo, el mexicano Carlos Slim (en la imagen), propietario junto a otras familias mexicanas de origen libanés, de América Móvil, no logra entrar en Europa.

Ahora asegura estar dispuesto a retirar su opa sobre KPN. Con ello, demuestra que con el acuerdo con Telefónica sobre E-Plus solo pretendía elevar la oferta de la operadora española. Si no, ¿por qué no lanzó la opa sobre la matriz holandesa de la joya alemana con anterioridad

No sólo eso: Slim ha intentado, otra vez, entrar en Italia, donde la antigua operadora de bandera, Telecom Italia, con el desastre Franco Bernabé al frente, pasa por un mal momento. Pero ahí se topa, otra vez, con el principal accionista de Telecom Italia, es decir, César Alierta, quien posee un 10%.

Eso sí, Slim trata de mejorar su imagen en España, su vehículo lógico de entrada en Europa. Ahora bien, quiere hacerlo según el modelo PRISA. Es decir, comprando participaciones minoritarias en medios de comunicación. Lo hizo en El País y ahora está dispuesto a hacerlo en Unedisa. Pero los italianos de Rizzoli, propietarios de El Mundo, Expansión, Marca y Telva, no quieren vender una participación: quieren todo. Y eso es lo que Slim no quiere.

Eulogio López

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