El Reino Unido, capitaneado por David Cameron (en la imagen), ya tiene homomonio: ¡Qué ilusión! Se suma a Francia y Obama lo intenta en Washington. Todos siguen la estela del gran pionero, el señor Zapatero.

Insisto, el problema no es elevar la analidad al grado de matrimonio. Eso es ligeramente molesto pero mucho más peligroso resulta que a la gente se le ofrezca lo anormal como normal.

La homosexualidad no es honorable sino un acto siniestro del que resulta muy difícil salir, porque el carcelero acaba siendo uno mismo.

Y eso no es bueno.

Eulogio López

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